Corría el año 2005 cuando tomé la decisión más transcendental de mi vida profesional: dejar un buen trabajo como responsable de marketing y contenidos en una empresa tecnológica y establecerme por mi cuenta como redactor freelance. Informé de mi decisión a mis familiares y amigos (no todos lo entendieron), ahorré un poco de dinero, puse en marcha mi primera página web (cometiendo los errores habituales, lee esto para que no te pase) y salté a la piscina. Diez años después, he conseguido vivir de lo que escribo y además disfruto con mi trabajo, así como ayudando a otras personas que quieren iniciar este mismo camino.
Desde luego, las cosas han cambiado mucho en estos últimos 10 años. Y estoy seguro de que seguirán haciéndolo en el futuro, para mejor. Así es como creo que será nuestro trabajo dentro de 10 años. ¡Espero no equivocarme mucho!
Actualmente la mayoría de los redactores freelance no firmamos los textos que escribimos. Sin embargo, en el futuro esto cambiará, porque los buscadores como Google cada vez darán más importancia a quién es el autor de los textos. Estoy seguro en que dentro de no mucho los clientes empezarán a exigir autores con una reputación y credibilidad establecidas en Internet, que firmen sus artículos para que los textos tengan un mejor posicionamiento; el tan deseado como temido Google Author Rank es solo el principio.
Una buena parte del trabajo que hacemos los redactores freelance nos llega a través de las webs de empleo freelance, páginas que pagan por escribir artículos, agencias y otros intermediarios. Esto encarece el precio para los clientes finales, reduce nuestras tarifas y aporta poco valor. En el futuro, cada vez más los clientes se dirigirán directamente a los redactores que desean contratar (a quienes encontrarán a través de sus páginas webs y otros recursos como el Directorio de Freelance) para hacerles sus encargos.
Seguiremos viendo durante un tiempo ofertas de trabajo para redactores abusivas que pagan uno o dos euros por artículo. Pero estos precios aumentarán, porque los redactores que han empezado en los últimos años se darán cuenta de que no pueden ganarse la vida con estas tarifas; y los clientes entenderán que un texto mal pagado es un texto de mala calidad que no cumple sus objetivos y penaliza su posicionamiento.
Ligado a lo anterior, los clientes serán más exigentes con el trabajo de los redactores freelance. Ya hoy en día me sorprenden lo específicos que son los requisitos de algunos encargos que me llegan (hay clientes que realmente saben lo que quieren). Pero es natural, teniendo en cuenta que actualmente ya no basta con publicar contenidos: tienen que ser buenos, diferentes y que logren un buen posicionamiento. No será suficiente con rellenar quinientas palabras mediante obviedades y tópicos, dar vueltas todo el rato sobre lo mismo y otros “pecados” que cometemos habitualmente los redactores freelance.
La mayoría del trabajo de los redactores freelance actuales consiste en escribir artículos para blog de unas 300-500 palabras. Sin embargo, con la inmensa variedad de blogs que existen, cada vez será más difícil destacar con este tipo de piezas. Los clientes empezarán a exigir que los redactores desarrollemos contenidos de otros géneros como reportajes, crónicas, entrevistas, comparativas, etc. (en la línea del periodismo de marca) .Por su parte, creo que Google también empezará a beneficiar la diversidad de géneros dentro de no mucho.
Me refiero a software específico para redactores que nos facilitará el trabajo, al igual que el que ya tienen los traductores. También me refiero a recursos para encontrar información (por ejemplo Reportaro, que te permite encontrar fuentes para tus artículos), generadores de temas sobre los que escribir e incluso redes sociales específicas para redactores. ¡Word dejará de ser nuestro único aliado!
Me entristece saber que actualmente solo el 43% de los redactores está dado de alta como autónomo y ver que muchos clientes aceptan pagar sin factura o a través de métodos de pago no regulados como PayPal. Tarde o temprano, los gobiernos pondrán su mira en la economía informal de Internet e intentarán regular y tasar el creciente flujo de dinero que mueven estos servicios. Solo deseo que sean un poco listos y ofrezcan alternativas viables para que los redactores y otros profesionales freelance podamos trabajar de forma legal sin tener que pagar casi 300 € al mes de cuota de autónomos, y que tengamos la posibilidad de recibir pagos ágiles desde todo el mundo.
Hace unos meses publiqué la Guía del Redactor Freelance, que me ha permitido comprobar que escribir ebooks en español aún no es un negocio rentable. La coexistencia de diferentes formatos de ebook y la reticencia a pagar por los contenidos digitales irán desapareciendo en los próximos años, paralelamente a la mejora de las plataformas de distribución, que ahora parecen diseñadas para desalentar a los autores. Me refiero por ejemplo a lo complicado que es publicar un ebook en Apple; yo aún no lo he logrado). Esto abrirá un gran mercado para los redactores freelance, que podremos vender nuestros propios infoproductos directamente a los consumidores.
Recientemente entrevisté a las fundadoras de Recycrafts, tres redactoras freelance que decidieron poner en marcha su propia revista digital. Están encantadas con la experiencia y con la independencia que esto les ofrece, además de los ingresos que obtienen mediante la publicidad. Pienso que en los próximos años cada vez más redactores especializados seguirán este camino y se convertirán en editores de sus propios medios digitales. ¿Quién mejor que nosotros sabe lo que quieren los lectores?
Finalmente, no creo que tardemos mucho en ver aparecer los primeros cursos, másters o incluso estudios específicos para redactores: la demanda existe (a mí a menudo me preguntan si conozco algún curso para ser redactor y más de una vez me ha pasado por la cabeza ponerlo en marcha yo mismo). Me consta que ya existen cursos para bloggers… ¿Para cuándo el primer Curso de Redactor Freelance en español?
¿Crees que se cumplirán estas predicciones sobre el futuro de los redactores freelance? ¡Opina!
Redactor Freelance
18 julio 2016 at 15:04¡Muy chula tu web, por cierto!
Redactor Freelance
18 julio 2016 at 15:03Hola Isabel:
gracias por tu opinión.
Desde luego, el sistema de autónomos tiene que cambiar para que trabajar en negro al final no resulte tan atractivo. Si hubiese una forma de estar registrado legalmente sin tener que pagar un pastón cada mes, mucha gente se daría de alta y pagaría impuestos y Seguridad Social.
En esta campaña electoral se han planteado varias medidas interesantes sobre el asunto, que comento en este artículo:
redactorfreelance.com/2016/06/prometer-cosas-autonomos.html
Pero no creo que vayan a hacerse realidad a corto plazo…
Saludos,
Roger
Isabel Conesa Magallón
18 julio 2016 at 14:53Una visión optimista Roger. Ojalá se cumplan tus pronósticos de aquí a 10 años, ¡y que estemos todos para verlo!. Me preocupa bastante el punto número 7 de la profesionalización. Es necesario que nuestros políticos se percaten de la realidad que existe y ajusten las cuotas de autónomos de manera proporcional a la facturación. No tiene sentido pagar 300€ de cuota al mes factures mil o factures cero euros. ¡Un saludo!
Redactor Freelance
18 mayo 2015 at 08:45Hola Laura:
Coincido plenamente contigo en todo lo que dices, aunque por lo que tengo entendido sí hay rebajas en la cuota de autónomos para quienes se dan de alta ahora.
El problema es que cuando llevas un tiempo trabajando como autónomo se te acaban las bonificaciones y tienes que pagar casi 300 euros al mes como es mi caso, lo cual hace difícil que te salgan las cuentas en los meses en que baja el trabajo.
Ahora que estamos en campaña electoral todos los partidos se llenan la boca de promesas de apoyo a los autónomos, pero lo cierto es que en los 10 años que llevo trabajando por mi cuenta nunca me han bajado la cuota, siempre la han subido.
Saludos cordiales,
Roger