El comercio electrónico ya iba viento en popa, pero desde la aparición del coronavirus su velocidad de crucero se ha acelerado. ¿Sabías que España es el tercer mercado mundial donde más ha crecido el comercio electrónico en el último año? Pues el primero es Argentina, que junto a los incrementos registrados en la mayoría de países de la región, han situado a Latinoamérica como el mercado online que crece más rápido del mundo, superando a Asia.

No solo las pymes y pequeños negocios están subiéndose al e-commerce, sino que la transformación digital ha llegado incluso a los negocios tradicionalmente presenciales. Solo hay que fijarse en cómo han proliferado estos últimos meses los cursos a distancia, los servicios de telemedicina y salud digital, el delivery de comida a domicilio, etc. La COVID-19 ha puesto en marcha una enorme ola de transformación digital que nada va a poder detener.
Hace unos años, crear una tienda online era un proceso largo y complicado. Se requería contratar a diseñadores, programadores, expertos en medios de pago, etc. Lanzarse al comercio electrónico solo estaba al alcance de grandes empresas y arriesgados soñadores.

Todo cambió con la llegada de las plataformas de e-commerce. Se trata de paquetes de herramientas que contienen todo lo que necesitas para crear una tienda online desde cero, sin grandes inversiones y sin conocimientos avanzados. Esto ha democratizado el acceso al comercio electrónico y permite que cualquiera pueda lanzarse al mercado aunque no sea un especialista. Por ejemplo, desde solo 2 euros al mes puedes crear una tienda online con Zyro, una de las plataformas de comercio electrónico en español que están creciendo más rápido.
Si mencionas la palabra “publicidad” a cualquier empresario o comerciante de la vieja escuela, seguramente te responderá: “¡No, es demasiado caro!”. Tradicionalmente, para un pequeño negocio era prohibitivo anunciarse en la prensa o contratar publicidad en radio o televisión. El boca a oreja de los clientes era, en muchos casos, la única promoción que podían permitirse.

Hoy en día el panorama es totalmente diferente. Gracias a la publicidad en buscadores como Google y las redes sociales como Instagram, Facebook o YouTube, puedes llegar fácilmente a miles de clientes potenciales, de tu zona o de todo el mundo, con una pequeña inversión. Solo tienes que elegir bien las redes sociales en las que te interesa estar presente y preparar una estrategia que combine los contenidos interesantes con publicidad para llegar a tu público.
Además del coste de la propia tienda online, otra barrera que solía frenar a los emprendedores de Internet era la inversión que supone tener que comprar un inventario de productos, alquilar un almacén para guardarlo, contratar a personal para preparar los pedidos… ¡Empiezas a hacer cuentas y pronto el coste se dispara a niveles inasumibles para alguien que empieza en esto!

Sin embargo, esto también ha sufrido un cambio drástico gracias a fenómenos como el dropshipping y el outsourcing.
El dropshipping es una modalidad de comercio electrónico que consiste en revender en tu tienda online los productos de otros proveedores. Cuando un cliente hace un pedido, usas el dinero que te ha dado para encargar el pedido al proveedor y te quedas con la diferencia de precio, que es tu margen de beneficio.
Por su parte, el outsourcing consiste en externalizar la gestión de tus pedidos a un operador especializado, que a cambio de una tarifa se encarga de preparar y enviar los pedidos de tu tienda online. De esta forma, te puedes centrar en vender y atender a tus clientes para fidelizarles y que repitan.
Aunque en Internet puedes encontrar mucha información sobre cómo crear una tienda online paso a paso, para algunas tareas necesitarás contar con ayuda. Si estás empezando, no es probable que puedas permitirte contratar al personal que precisas, pero ahora eso tampoco es un obstáculo. ¡En Internet también puedes contratar todo el talento que necesite tu proyecto!

Por ejemplo, si necesitas un diseñador para crear el logotipo o la imagen gráfica de tu tienda online, puedes contratarlo en páginas de trabajo freelance como UpWork o Fiverr; si quieres un redactor para tu blog o un copywriter que escriba los textos de tu web, encontrarás miles de profesionales disponibles en el Directorio de Freelance; si lo que te hace falta es un experto en SEO o en campañas de publicidad de Google, LinkedIn está repleto de profesionales…
¡Crea un equipo ganador para tu tienda online sin necesidad de contratar a nadie en plantilla!
Se dice que en Estados Unidos se valora más a los emprendedores que han fracasado en algún proyecto. ¿Por qué? Porque han aprendido qué errores deben evitar repetir la próxima vez. En la cultura latina tenemos una mayor aversión al fracaso y eso explicaría por qué la tasa de emprendimiento es menor que el mundo anglosajón. ¡Aunque eso también está cambiando!

Nadie te puede garantizar que vayas a tener éxito con tu e-commerce. Pero si decides crear una tienda online, será como si te apuntaras al mejor máster de gestión empresarial del mundo: aprenderás a diseñar y poner en marcha un modelo de negocio; a atraer clientes con ofertas y descuentos para conseguir que compren; a dar una buena atención al cliente para fidelizarles; a posicionar tu página en Internet y promocionarla en redes sociales, etc.
Incluso aunque finalmente no consigas tu objetivo, este aprendizaje te será tremendamente valioso para tu próximo proyecto o para trabajar para otras tiendas online y negocios digitales.
Decíamos al principio que la pandemia del coronavirus ha disparado el crecimiento del e-commerce en todo el mundo. Pero este crecimiento se hubiera acabado produciendo de todas formas, lo que ha hecho la COVID-19 es acelerarlo: dicen que en un año, la economía digital ha avanzado lo que estaba previsto que avanzara en los cuatro próximos ejercicios. Y seguirá así.

Muchas de las personas que en el último año han empezado a comprar en Internet seguirán haciéndolo. Muchos negocios que han tenido que reinventarse para adaptarse a las restricciones seguirán apostando por el canal online. Muchas nuevas empresas que se crearán en los próximos años lo harán con un pie en el mundo físico y otro en el mundo digital.
Nadie está diciendo, por supuesto, que las tiendas físicas de toda la vida vayan a desaparecer. Al contrario, una vez que pase la alarma por el virus, probablemente el comercio de proximidad, menos masificado, vivirá un resurgimiento.
Sin embargo, el futuro pasa por una combinación de ambos canales (presencial y digital) en la llamada omnicanalidad: con la ayuda de nuevas tecnologías y tendencias como los códigos QR, el m-commerce, como la realidad aumentada y la realidad virtual, podremos comprar lo que queramos, cuando queramos y donde queramos, ya sea en la tienda, desde casa o simplemente al pasar en frente de un escaparate.
¿Crees que es buen momento para crear una tienda online o negocio digital, o es mejor esperar?
¡Gracias a ti por leerme, Carmen!
Me alegro de que el artículo te haya resultado interesante.
Ahora… ¡a buscar oportunidades de conseguir clientes de tiendas online!
Roger Garcia - Redactor Freelance
28 enero 2021 at 09:14Eres muy amable, Rubén, gracias a ti por leerlo y comentarlo.
¡Saludos!
Ruben
27 enero 2021 at 16:17Gracias por tomarte el tiempo de armar un contenido de gran valor.
Y sobre todo por compartirlo.
¡Saludos!
Elisabeth Lahoz - laRedactorambiental
26 enero 2021 at 16:45Genial tu análisis de la situación actual y futura del comercio presencial y digital, Roger.
Sin duda, es un buen momento para crear una tienda online o negocio digital. Y nosotros/as, manos al teclado, preparados/as para ser parte de nuevos e ilusionantes proyectos 🙂
¡Un abrazo!
Eli
Roger Garcia - Redactor Freelance
27 enero 2021 at 09:46Eso, Eli, hay que aprovechar la coyuntura actual porque van a hacer falta muchos contenidos de calidad para todas esas tiendas online que están surgiendo.
¡Saludos!