Me he sentido totalmente identificada con tu historia.
Por mi experiencia, el año pasado hice la primera encuesta, la mía es sobre consumo en el hogar. Me dijeron que eran dos años seguidos y justo en estas fechas estoy recopilando datos para finalizar la segunda y espero, terminar.
¡Ánimo!
Me acaban de decir en el INE, que aunque la encuesta es obligatoria, pero que no están sancionando si no la realizas, yo soy particular que recibí la carta, y varias llamadas, pero no me apetece hacer la encuesta, así que no la haré .
Menudo lío.
Soy autónomo y tengo un local comercial. Hace unos días recibí una llamada del famoso INE, una de tantas que contesto cada semana con la esperanza de que sea un posible cliente. El problema es que estas llamadas se suman a la enorme cantidad de spam y fraudes telefónicos que intentan obtener o confirmar datos personales haciéndose pasar por empresas u organismos legítimos para después estafarte.
Hoy en día es prácticamente imposible diferenciar una llamada legítima de una fraudulenta, incluso utilizando aplicaciones de identificación de llamadas. De decenas de llamadas que recibo, quizá solo una corresponde realmente a un potencial cliente.
He llegado hasta aquí tras buscar el número en Internet y en plataformas como «¿Quién llama?» para comprobar si era auténtico. Cuando me llamaron del INE, después de verificar mi identidad, comenzaron a hacerme preguntas personales relacionadas con el uso de Internet en el hogar. Sinceramente, la conversación me dio la sensación de que querían saber como utilizo el internet. Siendo que las cámaras y sistemas de seguridad estan conectados a Internet en mi domicilio y negocio, medio un grado de desconfianza.
Según me indicaron, me habían enviado una carta previamente, pero yo no la he recibido. Ahora he vuelto a recibir otra llamada y, por eso, aquí estoy de nuevo.
Solo intento averiguar si se trata de una llamada legítima o no. Entre búsquedas y verificaciones, ya he invertido cerca de una hora únicamente para obtener información. Es tiempo que regalamos los ciudadanos, mientras además nos recuerdan constantemente posibles sanciones o multas por no responder.
Es muy sencillo comprobar si la llamada es legítima o un fraude, sería llamar directamente al INE y preguntar si el teléfono de la llamada que has recibido es un teléfono del INE. Más fácil imposible.
Supuestamente, el INE envía una carta al domicilio a nombre del hijo al respecto de la encuesta de las 350.000 viviendas.
El 7 de mayo llaman por teléfono desde el 913927849 al teléfono móvil de la madre para confirmar el recibo de la carta y advierte que es de obligado cumplimiento, cosa que no aparece en el papel .
Llaman una segunda vez, está vez al teléfono del hijo, para confirmar los datos a lo que el hijo se niega reiteradamente y no contesta a ninguna de las preguntas.
Hay una tercera llamada el 18 de mayo, esta vez al teléfono fijo para hablar con la madre diciendo que usara el código y la contraseña de la carta a nombre del hijo para cumplimentar la encuesta, y reiteran que es de obligado cumplimiento, a lo que ella se niega.
Ese mismo día, el hijo devuelve la llamada al 815055142, el cual tiene la misma locución y melodía de recepción que el 913927849 y tampoco atienden en catalán pese a tener la opción.
El hijo registra la llamada, que denuncia indefensión ante un procedimiento irregular.
Posible ataque de phishing, pues el interlocutor no se identifica más que con un nombre de pila, y el segundo teléfono no arroja resultados en la web, mientras que el primero aparece como sospechoso.
Ninguno de los dos teléfonos aparecen asociados al INE.
Es muy extraño que solo anuncien el obligado cumplimiento por teléfono sin hacerlo por escrito (que es lo vinculante).
He leído que para otras personas si pone que es obligatorio, en mi carta no lo ponía.
Ni el número de teléfono era tan largo (un 805)
¡OJO!
Yo no pienso contestar, es totalmente irregular.
Adjunto grabación
[ENLACE ELIMINADO]
Buenas a todos,
He estado leyendo vuestros comentarios. Llevo trabajando en el INE desde hace 24 años como entrevistadora en diferentes encuestas, ahora mismo estoy haciendo encuestas de turismo.
Quería deciros, que para nosotros a veces también es difícil lidiar con ciertos informantes y tampoco tenemos la culpa, solamente cumplimos con nuestro trabajo. Nosotros los entrevistadores solamente somos meros intermediarios, no pretendemos ser pesados, si no, que lo que pretendemos es ayudar a los informantes en las dificultades que tengan en la cumplementación de cuestionarios y obtener finalmente la información requerida.
Las muestras seleccionadas, es decir, los establecimientos, viviendas o comercios seleccionados para colaborar nos llegan de forma aleatoria desde servicios centrales de Madrid. Nos llegan a las delegaciones provinciales y nosotros debemos cumplir con nuestra obligación de hacer esas encuestas a los seleccionados.
También nos controlan el trabajo que hacemos, si reclamamos o no, si llamamos o no, no podemos dejar de ser «pesados», a veces por el propio bien de los informantes, ya que que las encuestas son obligatorias y nosotros intentamos ayudar, mediar para que nadie termine pagando una sanción por incumplimiento, a nosotros realmente nos pagan igual nos las manden o no, pero intentamos obtener los datos para que nadie pague sanciones por eso somos insistentes.
Pero en ocasiones, por mucho que una lo intente, hay quién finalmente no cumple y se le sanciona. Y luego vienen las madres mías y nos llaman quejándose después de haber estado nosotros detrás a veces de ellos, incluso meses, avisando por todos los medios de comunicación existentes.
A ver, que cada cual tiene lo suyo. Hay quién le resulta tedioso cumplimentar encuestas, pero a nosotros también nos parecen tediosos algunos informantes que se resisten, que nos hablan, o tratan mal, que son maleducados, cuando nosotros solo pretendemos ayudarles porque no podemos hacer otra cosa.
Sólo quiero que también empaticen con los entrevistadores. Yo empatizo con los informantes y les suelo ayudar mucho, a veces demasiado. Pero empaticen también un poco con los que trabajamos en el INE, que no tenemos más remedio que llamar y «pesados» para obtener los datos y que por otro lado no os sancionen por incumplimiento. Es nuestro trabajo y nos pagan por hacerlo. A la mayoría nos gustaría que fuera todo más fácil, que todos nos hicieran las encuestas a la primera y olvidarnos, tendríamos menos trabajo, en serio. Pero muchos informantes nos dan mucha guerra. A veces también algunos son una pesadilla, y ahí estamos a pesar de todo, intentando ayudar, aguantando carros y carretas.
Podría escribir un libro contando mil historias del INE pues llevo toda mi vida trabando ahí, y a veces no es fácil para nosotros por muchas razones (incluyendo la falta de personal y las sobrecargas de trabajo), pero tampoco quiero que esto se convierta en el muro de las lamentaciones.
Saludos a todos y paciencia con las encuestas. Nosotros seguiremos teniendo paciencia también con nuestro trabajo. No tenemos más remedio.
Un detalle importante: en las encuestas dirigidas a empresas, la sanción conlleva además volver a ser seleccionado automáticamente en la encuesta siguiente, no hay escapatoria. Según tengo entendido, todas las empresas que se niegan a hacer la encuesta y reciben la sanción, la siguiente sí la cumplimentan.
El INE subcontrata la atención telefónica, es decir que lo mismo te puede llamar alguien muy educado o un ceporro, igual ocurre con los emails. Multas sí se ponen, te lo digo yo, que hay mucha leyenda urbana en torno a esto. Es obligatoria cualquier encuesta incluida en el Plan Estadístico Nacional, tanto para personas físicas como jurídicas, españolas o extranjeras, si residen en territorio nacional.
No estoy segura, pero quizás se trate de una llamada perdida de INE. Sumando la cantidad desmedida de spam y el mobbing inmobiliario a favor de la actividad turística, por la pasiva y permitido son dos tipos de acosos. Una app de bloqueo protege de varios síntomas que acabas desarrollando. No hay ninguna garantía de que estás encuestas priorize una realidad y necesidad latente. Doloroso ver cómo los jóvenes que no tengan la oportunidad y apoyo para destacar transitan un camino de futuro servidor . Un número desorbitado de aforados y una hereditaria y destacada corrupción, no sería posible sin servidores .
Hola,
Soy un particular, no una empresa. Vivo de forma muy modesta en una pequeña casa autoconstruida de balas de paja y con recursos muy limitados. Aun así, he tenido que perder varias horas de mi vida rellenando una encuesta del INE interminable.
Soy francés alemán y solo pude completarla con ayuda de ChatGPT, porque muchas preguntas eran confusas, repetitivas y absurdamente enrevesadas. Para una persona que no domina perfectamente el idioma ni conoce bien el laberinto administrativo español, la dificultad se multiplica.
La experiencia ha sido agotadora, invasiva y profundamente irritante. Se exigen datos personales sobre ingresos, salud, vivienda y situación social con una frialdad burocrática total, como si el tiempo y la dignidad de las personas no valieran nada.
Lo más indignante es que siempre pensé que este tipo de encuestas eran voluntarias. Descubrir que se imponen bajo amenaza de multas, y además durante varios años seguidos, me parece escandaloso. Eso no transmite cooperación ciudadana, transmite coacción administrativa.
Además, resulta profundamente contradictorio que cuando un ciudadano necesita respuestas del Estado muchas veces se encuentre con silencio, retrasos, puertas cerradas o nadie responsable. Sin embargo, cuando el Estado quiere algo de ti, entonces sí aparecen enseguida las cartas, la presión y las amenazas de sanción. Esa doble vara de medir destruye la confianza institucional.
Entiendo que las estadísticas públicas pueden ser útiles, pero nada justifica este nivel de abuso burocrático hacia personas corrientes que bastante tienen ya con sobrevivir cada día. Debería haber proporcionalidad, simplicidad y respeto.
También quiero agradecer al autor de este artículo por escribirlo. Me ha hecho ver que no soy el único que vive esto con indignación. Muchas veces parece que en España estos abusos administrativos se aceptan en silencio como si fueran normales, cuando no deberían serlo.
Para mí, tratar así a los ciudadanos encaja muy mal con la idea de una sociedad libre y democrática.
Coincido completamente con su opinión. Hace un rato he recibido una de esas llamadas. Hacen mención a una carta previa que no se ha recibido y cuando les he dicho que las encuestas son voluntarias, me ha dicho que no y me ha amenazado con sanciones administrativas. Me ha sonado tan irreal, que he pensado que era un timo y les he dicho que, entonces, venga la policía a sancionarme. Después entre en duda y busqué información, viendo que sí eran obligatorias algunas, pero sorpresa, los viernes a las 14 horas, termina la atención telefónica y nadie me ha podido certificar la veracidad o no de esa llamada. He rellenado un formulario pidiendo la información. Espero que me contesten y que mi pesadilla no sea muy larga
Hola Roger, buscando sobre encuestas del iNE he llegado aquí. A mi me ha llegado una segunda carta ordinaria cómo «elegida» para realizar la Encuesta de Características Esenciales de la Población y Viviendas 2026, poniendo que según la legislación vigente es obligatario facilitar la información solicitada. Con mi buen hacer como ciudadana española, me dispongo a realizar la encuesta y preguntan cosas personales, información que no tengo porque dar sobre quién vive, cómo vivo y porque vivo aquí, cuantas viviendas tengo, ingreso, etc… voy a mirar legislación y consultar más sobre esto. Solo por saber vuestra opinión, muchas gracias.
Puedes consultar la Ley 12/1989, de la Función Estadística Pública.
Me ha encantado el artículo porque resume perfectamente la tortura a la que estamos sometidas muchas empresas.
Siento discrepar en lo de que quizá algún día te dejen en paz: en nuestro caso llevamos 17 años rellenando encuestas interminables. Aproximadamente, unas ocho al año, entre laborales, estructurales, de innovación… A este ritmo, vamos a tener que contratar a una persona solo para cumplimentarlas.
Además, da igual protestar, dejar comentarios en las encuestas o intentar trasladar el problema. Un año llegamos incluso a presentar una reclamación formal, y tuvimos la “suerte” de que durante 12 meses no nos enviaran encuestas laborales. Eso sí, las sustituyeron por otras muy parecidas.
Las empresas estamos para crear empleo y generar riqueza, no para dedicar tiempo y recursos a rellenar formularios interminables con datos absurdos que no parecen servir a nadie. Y más aún cuando muchos de esos datos ya obran en poder de la propia Administración, que podría tratarlos directamente sin volver a pedírnoslos una y otra vez.
Me encanta la idea que propones de aplicar algún descuento en la cuota de la Seguridad Social; sería, al menos, un pequeño gesto. Porque, hasta ahora, lo único que hemos recibido por su parte son amenazas por no rellenar las encuestas o por hacerlo incorrectamente.
Para no ser injusta, diré que desde hace un par de años al menos envían una carta de agradecimiento y permiten consultar los resultados. Ahora bien, ¿los he pedido yo? ¿Me sirven de algo a mí o a alguien?
En fin, burocracia sin límites, ni orden ni concierto
Las empresas grandes, a partir de cierto número de trabajadores, son seleccionadas siempre para las encuestas oficiales, es una obligación más que tienen, igual que tienen que presentar el impuesto de sociedades les apetezca o no.
Cierto que protestar sirve tanto como quejarse de tener que pagar impuestos elevados.
Llevo casi un año respondiendo UNA ENCUESTA POR MES del INE… no sé hasta cuándo se mantendrá esta tortura, en mi caso envían cartas a dirección postal y mails (llamadas todavía no, cruzo los dedos)… pero es una pérdida de tiempo que no se ve remunerada ni resarcida de ninguna manera. Es extenuante cómo nos exprimen con tantísima burocracia a autónomos y pequeñas empresas de profesiones artísticas que sobrevivimos muy a duras penas. En fin, estamos en las mismas, ¡ánimo!
A mi me hacen una cada 3 meses, ¿hasta cuando dura esto?
Marcela
13 julio 2026 at 17:49Hola. Soy autónoma, arquitecta específicamente, y desde el 2023 estoy enviando la informacion al INE.
Existe un plazo para esto? Es decir, ya no me apetece seguir enviando la informacion que es un desgaste ya. O será que esto es de por vida? jajaja
Roger Garcia - Redactor Freelance
13 julio 2026 at 19:44Hola Marcela:
Pues vaya penitencia…
No sabemos si hay un plazo límite, pero como verás en este hilo hay gente que también lleva años con lo mismo.
Esperemos que algún día te liberen de esta obligación.
¡Igual es que respondes demasiado bien la encuesta!
Muchos ánimos.