Gracias a la vida que tuve tiempo de irme de ese hueco, se cargan la economía y encima se creen listos los calienta sillas esos de hacienda, no me extraña que seamos la burla de Europa.
Me solidarizo contigo Roger.
Recientemente los mismos técnicos de Hacienda han reconocido que el gran fraude se produce en grandes empresas.
Que se dedica al 80% del personal a combatir el 10% del fraude.
Y así seguirá siendo, España está para irse a facturar a Portugal y listo.
Y lo de las encuestas del INE curiosamente van a parar a los mismos siempre… Que casualidad…
Saludos.
¡Vaya, me gustaría saber cuántas inspecciones de estas reciben empresas como Indra!
Muchas gracias por contar tu experiencia. La capacidad de la burocracia para complicar la vida a los autónomos nunca dejará de sorprenderme.
¡Saludos!
Hola Roger, muchas gracias por tu artículo. A mí me pasó exactamente lo mismo: Diez años trabajando en Indra, haciendo horas extra sin cobrarlas (yo y otros cientos de empleados de mi sección) y ni una inspección de trabajo, nada, ni si quiera para preguntarles algunas cosas a los trabajadores y que se pudieran sentir amparados por el ministerio. Y además me consta que en treinta años nunca han hecho ninguna inspección en dicha sección de la empresa.
Pues cuando decido ponerme como autónomo a ganarme la vida dando clases en mi casa, a los pocos meses aparece una inspectora como en tu caso. Yo estaba dando clase cuando llegó y como yo mismo atiendo la recepción (es un centro humilde), tuve que parar de dar clase para atenderla lo cual evidenció aún más la humildad de mi centro haciendo que los alumnos se fuesen con cierta vergüenza ajena (la humildad es motivo de vergüenza, sí). Ahh! y a mí también me pidió el librito ese de visitas de mierda que tampoco yo lo tenía y me hizo perder aún otro día de trabajo en ir a comprarlo, llevarlo a sellar y presentárselo.
Después me asesoré y me informaron que podía haberme negado a atenderla ya que estaba trabajando, pero claro, imagínate el susto y yo soy profesor de ciencias, de informática… a mí me dijo que me venía a hacer una inspección y me impresionó mucho. No tengo ni idea de esas cosas y ni se me pasa por la cabeza obstaculizar a una autoridad que viene a inspeccionar mi trabajo. Después ya me explicaron que no venía a inspeccionar mi trabajo si no a buscar dinero. Venía como un buitre al olor de la carroña; al olor del autónomo, al olor de la indefensión de la persona laboriosa y humilde que no cuenta con abogados para recibir a los inspectores. Y, como la ley es igual para todos, te tratan igual que a una gran empresa, es decir, como si ya supieras perfectamente todos tus derechos, todas las legislaciones aplicables, no te informan de nada, no te ayudan para nada… Vienen como enemigos de uno, como esperando alguien a la defensiva, y esperando que cometas algún error para crujirte bien a gusto. Ya digo, como hienas al olor de la carroña.
La película El Verdugo, de Luis García Berlanga recrea, en tono de comedia, el proceso de cómo el estado consigue transformar a un trabajador y hombre sencillo, en un cruel esbirro sin corazón. Es la película más triste que he visto y a la vez una de las que más me han hecho reír. En eso consiste el humor negro. También me ayudó a mirar a estos inspectores con cierta piedad.
¿Sabeis que es esto? Una conversación de bar, sin ningún fundamento. Hablar por hablar. Podeis eternizaros discutiendo hasta el infinito. Pero quizás deberíais aprender antes unas nociones básicas sobre esto. Estais mezclando constantemente el tema Seguridad Social, Hacienda… cuando no tiene absolutamente nada que ver. Os recomiendo que os informeis para que podais opinar con un poco de criterio.
Por otra parte (y no soy funcionario) el que dice por ahí que los funcionarios son una panda de vagos sin niguna cualificación… se retrata en su ignorancia. Es como decir que todos los autónomos son unos defraudadores (porque haya algunos que defrauden). Porque un día hayas ido a realizar un trámite y te haya tocado el vago de la oficina (como habrá en cualquier trabajo), no querrá decir que sean todos iguales.
Por no mencionar la enorme ignorancia de pensar en la no cualificación de los funcionarios. Para empezar, cualquier oposición es una prueba muy dura, incluso las que no requieren cualificación. Pero es algo que está al acceso de todos. Si tan maravilloso es, os recomiendo adentraros en ese mundo.
Por otra parte, sobre la cualificación… Un juez, un fiscal, un inspector de Hacienda o de Trabajo, un registrador de la propiedad o un notario… entran también en esa categoría de vagos sin cualificar que mencionais entiendo, no?
Cuánta ignorancia. De verdad. A veces da mucha pena ver estas guerras ridículas. Los autónomos sufren unas condiciones difíciles en muchos casos. ¿Pero las leyes que se os aplican quién las crea? ¿El gobierno o los funcionarios? A ver si aprendemos a centrar los problemas. El de al lado, que a vuestro juicio (muchas veces erróneo, por puro desconocimiento del sistema) "vive mejor" que vosotros, ¿tiene la culpa? Pues preparad unas oposiciones. Somos un pais de envidiosos en el que parece que todos queremos tener las ventajas de todos los colectivos SIN esfuerzo y en el que, cuando nos vemos perjudicados, en vez de quejarnos donde debemos, insultamos al de al lado que según nuestra visión sesgada, vive mejor que nosotros.
No me refiero al autor del artículo, con quien podré estar de acuerdo o no, pero que ha sido en todo caso respetuoso.
Nos falta educación y empatía. Pero sobre todo, nos sobra mucho odio.
Entiendo que los autónomos estén hartos de muchas cosas, eso es algo que creo que lo entiende todo el mundo. Pero no entiendo para nada el argumento de "que vayan a las empresas grandes y luego vengan a las pequeñas". ¿Sólo tienen derecho a estar protegidos y a que se defiendan sus derechos los trabajadores de las empresas grandes? Porque tú has dicho que tenías todo en regla y no lo pongo en duda, ¿pero cuántos hay que no hacen las cosas como deberían? ¿Que tienen trabajadores muchas más horas de las que deberían? Por el simple hecho de trabajar en un centro que coincide con un domicilio particular, ¿no tienen derecho a que se vele por sus derechos? ¿Cuántas empleadas de hogar hay trabajando sin dar de alta?
Es comprensible que estas situaciones incomoden, pero creo que el artículo no deja de ser una perreta. Con todo el respeto. El clásico "que vayan a otros y estará bien, a mí que me dejen tranquilo, que bastante tengo con lo mío".
Dicho esto, para que un funcionario de la inspección de trabajo pueda entrar en tu domicilio, necesita bien tu consentimiento expreso, bien una autorización judicial. Entiendo, leyendo tu historia, que le das tu consentimiento en el momento en que la dejas pasar.
Y, efectivamente, la ley de apoyo a emprendedores, de 2013, eliminó la obligación de tener un libro de visitas en el centro de trabajo. Así que no hay problema porque no lo tengas.
Irene Paola
17 abril 2026 at 21:42Leerte me hace darme cuenta que no estoy loca, ni soy exagerada.
Migrante mexicana desde hace 12 años en España.
Imposible encontrar trabajo de mi profesión y decidí volverme autónoma.
Cuando le cuento a mis amigos contadores en México lo que pago, no lo creen.
Yo no estoy en contra de pagar una cuota, ni impuestos, el problema es que no hacen sentido las cuotas para las pymes y autónomos, nos cobran el mismo porcentaje que a una multinacional.
Yo soy mi propia herramienta de trabajo, no puedo permitirme enfermarme, siempre estoy viendo la manera de sacar adelante lo que hago, pero esto así es insostenible. Y sigo pagando, pro que los 6 meses que estuve sin estar dada de alta, cuando comencé a trabajar, no podía dormir por que soñaba todos los días que venía la policía por mi ( hahaha).
La solución utópica en mi mente es una huelga nacional…cortar la cuota, no tener dinero en la cuenta y a ver qué hacen…con un mes, paramos el país… en fin!
Me pongo a pensar en estar más arreglada ahora en casa por si llega una inspección hahaha
Roger Garcia - Redactor Freelance
20 abril 2026 at 08:41Gracias por compartir tu experiencia.
No te preocupes porque, si no tienes empleados a tu cargo, no te vendrá ninguna inspección.
Eso sí, si alguna vez dejas de pagar algo, aunque sea por error u omisión, te llegará una de las famosas cartas negras de Hacienda y eso da mucho miedo.
Me alegro de que te lo tomes con humor y te deseo que no te falte trabajo para seguir saliendo adelante en tu etapa vital en España.
¡Un abrazo!