La diferencia entre redactor y copywriter: ¿una cuestión de marketing?

¿Sabes la diferencia entre redactor y copywriter? ¡Yo tampoco, y eso que llevo más de una década en esta profesión! Pero, por lo visto, los copywriters están más preparados, cobran mucho más dinero y viven mejor que los redactores. Al menos es lo que he deducido después de leer casi todo lo que he encontrado en Internet sobre este tema. Aunque, la verdad, los argumentos que he visto siguen sin convencerme… Te los resumo a continuación y luego me dices qué piensas al respecto. 

Para empezar, echemos un vistazo al diccionario

Cuando no estoy seguro de algo, tengo la costumbre de recurrir al diccionario como me enseñaron. Y si echas un vistazo al diccionario, las definiciones están bastante claras:

Diccionario de la Real Academia Española

redactor, ra
1. adj. Que redacta.
2. adj. Que forma parte de una redacción u oficina donde se redacta.

Diccionario Oxford (inglés británico)
copywriter
A person who writes the text of advertisements or publicity material.
(Una persona que escribe el texto de anuncios o material publicitario)

Diccionario Merriam-Webster (inglés norteamericano)
copywriter
A writer of advertising or publicity copy.
(Un escritor de publicidad o de textos publicitarios)

Es cierto que los diccionarios siempre van por detrás del uso de la lengua y a veces no reflejan las nuevas acepciones de las palabras. Para eso tenemos recursos como la Fundéu, que aconseja a los profesionales para hacer un uso correcto del idioma en los medios de comunicación. Y, a la pregunta de cuál sería el equivalente español de copywriter, responde lo siguiente:

Podría emplearse «redactor creativo» o «redactor publicitario».

Bien, pues parece bastante claro que copywriter es una manera de referirse en inglés a un término que tiene perfecta equivalencia en español: redactor publicitario. De hecho, los copy (cómo se les conoce popularmente) no son algo nuevo, esta figura tiene casi un siglo de existencia en el sector de la publicidad y sigue teniendo mucha demanda en el mercado como vimos en esta entrevista.

Entonces, ¿realmente hay diferencia entre un redactor y un copywriter? ¿O solo es una forma más «marketiniana» de referirse a una profesión que existe desde hace tiempo?

Vamos a ver qué dicen algunos compañeros respecto a este asunto.

Las supuestas diferencias entre redactor y copywriter

Como hay mucha literatura sobre el tema, a continuación voy a citar solo las principales diferencias entre redactor y copywriter que he recopilado en Internet y mi opinión al respecto. Espero que nadie se moleste, porque muchos de los compañeros que aparecen a continuación son referentes de la profesión a los que respeto, aunque no esté de acuerdo con ellos en esto.

¡Empecemos a repasar las presuntas diferencias entre redactores y copywriters!

«Antes por copywriter se entendía al redactor que escribía los copy o textos publicitarios, pero hoy en día, con el boom de la blogosfera, se emplea el término para designar un tipo de escritura: La escritura persuasiva. (…) Se puede definir el copywriting como el arte de crear textos que se conviertan en mensajes persuasivos que induzcan a realizar una acción determinada a quienes van dirigidos.»

La verdad es que la mayoría de los textos que escribo para mis clientes (que no son solo artículos para blog, sino también textos para web, cartas comerciales, notas de prensa, artículos de opinión, etc.) están enfocados a conseguir que el lector realice una acción determinada (comprar, hacer clic, llamar, pedir más información o simplemente confiar en una marca determinada). Por tanto, también se trata de escritura persuasiva, ¿no?

«El copywriter debe saber de todo, el redactor de contenidos no. Para ganarte la vida con el copywriting, tienes que saber de varios ámbitos diferentes. No solo redactar, sino también técnicas de ventas, SEO, marketing digital en general, manejo de WordPress, editar infografías, vídeos… (...) Un redactor que únicamente se dedica a crear contenido de poco valor siguiendo directrices sencillas no tendrá que dedicar nada de su tiempo a aprender. En el caso del copywriting web la formación es una parte fundamental.»

Yo soy redactor y sé técnicas de venta, SEO, marketing digital, WordPress e incluso algo de edición de fotografías y vídeos… No creo que este tipo de formación sea algo que diferencie a los copywriters, de hecho resulta imprescindible para cualquier profesional que quiera dedicarse a Internet. Y, por supuesto, también hay que saber redactar de manera correcta.

 

«Para ser copywriter, además de escribir bonito y bien [hay] que conocer la estructura web, el cerebro, neurolingüística, inteligencia emocional, storytelling, los colores, el diseño, cómo funcionan los colores dentro del mundo de la publicidad, cómo afectan al cerebro humano, cómo afecta la ausencia de texto en determinadas zonas, hacer pruebas para ver si funciona o no funciona... Es una ciencia que implica mucho más que escribir bonito».

Para ser redactor estudié periodismo, una carrera en la que, además de aprender a escribir «bonito» me enseñaron otras muchas materias como edición, maquetación, diseño, lingüística, teoría de la comunicación, historia, derecho, literatura, radio, televisión… Todos estos conocimientos me han sido muy útiles a la hora de elaborar los contenidos que me piden mis clientes. Dentro de los estudios de Ciencias de la Comunicación en los que se incluye Periodismo, también hay una especialidad que se llama Publicidad y Relaciones Públicas donde se profundiza mucho más en la comunicación publicitaria. Conozco a otros redactores con formación en psicología, lingüística, humanidades… Todas estas especialidades tienen la consideración de ciencia social, pero no creo que el copywriting pueda considerarse una ciencia al igual que tampoco lo es el blogging o el community management. Si acaso es una técnica o una especialización de la comunicación.

«El trabajo de un copywriter consiste en cautivar al lector, enamorar a quien se para a leer su contenido. Es decir, está conversando con el lector. (...) El trabajo de copywriter es agotador porque tienes que tener en cuenta muchos detalles. (...)»

Atraer, cautivar y establecer un diálogo con el lector es el objetivo de cualquier texto escrito, no solamente del copywriting. Es decir, si un texto no conecta con el lector, ya sea un artículo, una novela o una página de ventas, este deja de leerlo y pasa a otra cosa, con lo cual no se está consiguiendo el objetivo deseado. Y para lograr ese objetivo hay que tener en cuenta muchos detalles. Eso es lo que diferencia a los buenos redactores (o copywriters) de los malos.

«Un redactor digital, es esa clase de persona que escribe muy bien, es muy majete, pero no tiene como objetivo persuadir. Es decir, su finalidad no es vender sino generar conversación con su público. Un redactor suele escribir post, páginas webs corporativas, textos en redes sociales… para que te hagas una idea. El copywriting es un escalón más a la redacción digital. Casi todos los copywriters han sido primero redactores digitales. Yo, de hecho. Te manejas muy bien en ese campo y, evolucionas un poco más allá.»

Vaya, pues me debo haber quedado anticuado porque llevo más de 13 años en esto y sigo siendo un triste redactor… ¡Al menos me alivia saber que soy majete! No me queda muy claro qué hay que hacer para subir de escalón: ¿basta con apuntarse a un curso impartido por otro copywriter? Por otro lado, ¿un artículo para blog en el que explicas lo maravilloso que es un producto o un texto de venta en redes sociales… ¿no tiene como objetivo persuadir?

«En el periodismo o en la redacción de un artículo, solemos utilizar palabras más técnicas, más cultas y alineadas con el tema tratado. Y también un tono neutro, que no pretende ser igual que el del lector. En copywriting, hay que huir de los tecnicismos, de un lenguaje que suene demasiado experto y de un tono distante. Todo se basa en escribir tal y como hablarías con esa persona si la tuvieras delante. Para eso, usamos frases sencillas, de forma que el interlocutor las entienda a la primera, sin tener que releer una y otra vez.»

Creo que elegir el tono y el nivel de lenguaje adecuado es un requisito fundamental en cualquier tipo de texto. En la facultad de Periodismo tenía un profesor que, cuando le entregabas un trabajo, siempre te decía: «¿Estás seguro de que tu abuela lo entendería? Si no es así, dale una vuelta». No creo que escribir con claridad y cercanía sea una competencia exclusiva de los copywriters, de hecho es algo que distingue saber escribir de saber redactar.

«Puedo decirte sin temor a equivocarme que de media, de copy se gana más dinero que de redactor. (...) Las razones son varias: el beneficio directo de aplicar el copy es muuuuy apetecible (¿quién no quiere vender más?), te debes formar para poder escribir páginas de venta, hay que dedicar muchas horas a cada proyecto y un largo etc.»

Es cierto que las tarifas de redacción están por los suelos, debido a la gran cantidad de personas que ofrecen este tipo de servicios, con un nivel de preparación mayor o menor. Aunque no creo que solo por el hecho de convertirte en copywriter vayas a ganar más dinero como por arte de magia: que fijes precios más altos no es garantía de que vayas a vender más. Es el mercado el que determina cuánto están dispuestos a pagar los clientes y, con la actual proliferación de personas que se dedican al copywriting, los precios tenderán a la baja.

«No podemos confundir al redactor de contenidos con el copywriter por varias razones: el redactor trata lo genérico; el copy, lo específico; el redactor atrae; el copy convierte; el redactor busca la atención del lector; el copy, la acción del lector.»

Siguiendo el mismo argumento, me pregunto: ¿no existen redactores especializados? ¿Solo genéricos? ¿Se puede convertir sin atraer antes al lector? ¿Se puede mover a la acción sin captar previamente la atención? ¿O es que el copywriter solo interviene en la parte final del proceso y de la primera parte se encarga el redactor? No sé, para mí que falta algo…

«Un redactor de contenidos es aquel profesional que escribe contenidos de forma recurrente en un blog corporativo o personal con la finalidad de atraer usuarios al sitio. (...) El copywriter es aquel profesional que utiliza técnicas de escritura persuasiva para aumentar las ventas o contrataciones de servicios de una marca, ya sea personal o empresarial.»

¡Qué manía con encasillarnos! Un redactor puede escribir muchos más tipos de contenidos que artículos para blog (aquí va una lista con decenas de servicios de redacción que puedes ofrecer). Y, cuando escribes para empresas (que son el principal cliente de los redactores, todo va orientado a vender: la imagen corporativa, la confianza en la marca, la reputación de un portavoz, una noticia o novedad de la empresa… ¡Siempre estamos vendiendo algo!

Entonces… ¿un redactor y un copywriter son lo mismo?

Para mí, sí. Es decir, considero que un copywriter es simplemente un redactor especializado en contenidos publicitarios o persuasivos. Si me apuras, podemos añadir que también está especializado en contenido digital, aunque hoy en día… ¿no escribimos todos para Internet?

Es como decir que un ingeniero de puentes y caminos es algo totalmente distinto a un ingeniero a secas. No existe una dicotomía entre redactor y copywriter, porque un copywriter es un tipo de redactor especializado en contenidos de venta para Internet. Pero en lugar de designarlo como redactor publicitario, no sé por qué se prefiere usar el término copywriter.

Eso no quiere decir que un copywriter sea mejor o peor que un redactor, ni que gane más dinero, ni que esté mejor preparado, ni que concilie mejor, ni otras tonterías que se leen por ahí. En este sentido, coincido con la explicación sobre las diferencias entre redactor y copywriter que nos ofrece el compañero Ivo Fiz en el siguiente vídeo (si no tienes hasta visto a Ivo en acción antes, no te asustes: es un poquito intenso, pero siempre merece la pena).

En conclusión: creo que no deberíamos hablar de redactores y copywriters como si fueran dos profesiones distintas, porque al final nos estamos refiriendo a lo mismo: profesionales de los contenidos, que se ganan la vida ayudando a sus clientes a comunicar mejor (para vender, para atraer tráfico, para mejorar su reputación, etc.) y que cada día tienen que encender el ordenador y salir a buscarse la vida en Internet con las palabras que escriben.

Actualización: la diferencia entre redactor y copywriter, a debate con Ana Miller

Como consecuencia de la polémica generada por este artículo, la compañera Ana Miller (copywriter y especialista en escritura persuasiva) me invitó a debatir sobre este tema en su magnífico podcast.

Acepté encantado y tuvimos una charla estupenda sobre el tema, que se extendió a otros aspectos de nuestra profesión como las tarifas bajas, las ofertas de trabajo abusivas para redactores y copywriters, los pasos para conseguir vivir de lo que escribes, etc.

Puedes escuchar la entrevista en el reproductor de arriba o en la web de Ana Miller, donde encontrarás otros podcasts muy interesantes con profesionales de los contenidos.

¿Y tú qué opinas: crees que un redactor y un copywriter son dos cosas distintas?

Comentarios

  • Ana
    28 agosto 2019 at 09:07

    Buenos días, Roger:

    ¡¡Menuda la que has liado con el artículo de copywriters!! Has metido el dedo en la llaga. Creo que aquí cada uno tiene su propia versión, que solo se diferencia en pequeños matices. Yo también tengo la mía propia, pero antes de contártela, me gustaría limpiar el concepto de “marketing”.

    Decir que algo es “cuestión de marketing” suena a que es “cuestión de manipulación, maquillaje” o algún sinónimo así. Todos los profesionales de contenidos digitales (redacción o copy) trabajamos para beneficiar al marketing de las empresas, así que somos los primeros que deberíamos referirnos al marketing en sentido positivo. A lo sumo, el tema copy o redactor sería una cuestión de intereses según “cómo se venda”, pero no de marketing. Como todo, el marketing no es ni bueno ni malo, depende del uso que hagas de él.

    En cuanto al asunto de copywriter o redactor, yo sigo pensando que son cosas diferentes, aunque no comparto el enfoque de los profesionales que has seleccionado para refutar que son profesiones diferentes. Para mí no es que sean profesiones diferentes sino roles o técnicas distintas. Es cierto que cada vez se entremezclan más y que comparten una base común, pero se trabajan de forma diferente.

    Sin ser ninguna referente en el sector, yo he dedicado dos artículos en mi blog a explicar la diferencia entre ellas y creo que las definiciones y explicaciones que doy son mucho más precisas que las que has elegido para escribir tu artículo. Al menos se acercan bastante a los argumentos que dais para rebatir las definiciones de los referentes que citáis. Y no caigo en desprestigiar a uno ni a otro porque yo misma trabajo ambas. Te/os invito a echar un vistazo a este artículo ( palabradearana.com/que-es-un-redactor-digital-y-diferencia-de-un-copywriter/) y a este ( palabradearana.com/que-es-un-copywriter/).

    Para mí, el problema está en que muchas (no todas) de las personas que están llegando al mundo del copy lo hacen sin tener una base de comunicación y creo que esto es esencial para no caer en textos “fotocopiados”, expresiones cliché y en definitiva un trabajo poco profesional.

    Yo soy periodista, después me formé para trabajar en gabinetes de prensa y comunicación corporativa y más tarde en redactora digital y copywriter. Soy la misma profesional, en definitiva una comunicadora — analógica y digital— que aplico la técnica que requiere cada trabajo, a veces mezcladas, pero sé que no se trabaja igual una noticia que una nota de prensa, un artículo de blog o una página de ventas.

    Espero no haber aportado más ruido a este debate que, aunque consideréis absurdo, es interesante para matizar las diferencias y seguir profesionalizando el sector.

  • Redactor Freelance
    28 agosto 2019 at 09:27

    ¡Hola, Ana!

    Muchas gracias por pasarte por mi blog y darme la primera en la frente 😉

    Touché, el uso de la expresión «marketiniano» es injustamente peyorativo y hasta te diría que facilón.

    Creo que son reminiscencias de mi formación en periodismo. En la facultad solíamos mirar a los de publicidad y relaciones públicas un poco por encima del hombro, porque nosotros perseguíamos la «objetividad» y ellos se vendían al mejor postor.

    ¡Ya ves, las vueltas que da la vida!

    Veo que hemos seguido trayectorias profesionales similares (medios, gabinetes de prensa y freelancing) y estoy totalmente de acuerdo en lo que dices: para ser copywriter hay que tener una buena base de comunicación, porque a mi entender no deja de ser otra especialización más.

    Cuando falta esta base o se intenta aparentar más de lo que hay, es cuando se empiezan a cometer patinazos como las perlas que pueden leerse por ahí.

    Una opinión razonada como la tuya no es para nada ruido, al contrario, enriquece este debate que yo no he abierto, pero al que hacía tiempo que quería contribuir.

    ¡Saludos!

  • Jony
    28 agosto 2019 at 15:02

    Hola de nuevo Roger,

    Realmente nadie me ha regalado nada y me he tenido que esforzar mucho para que este negocio me fuera rentable. Aunque cueste, siempre es un orgullo superar barreras.

    La verdad es que estoy de acuerdo contigo en muchos puntos. Por ejemplo, cuando estaba solo, mi tarifa era más alta que la mayoría de redactores SEO ¿por qué? Pues porque ofrecía cosas diferentes que la mayoría de redactores no hacen. Y los clientes aceptaban esa tarifa.

    No solamente mi misión era escribir, sino trazar una estrategia editorial, SEO, links internos,… En definitiva, buscaba resultados reales y no me conformaba con un simple texto bien escrito.

    Creo que esto es uno de los errores más comunes de los redactores: que piensan que todo consiste en escribir bien, cuando en realidad la finalidad es posicionar y convertir, con contenido de calidad, claro.

    Cuando muchos redactores entiendan esto, estoy convencido que el sector será mucho mejor, todos los ramos estarán mejor valorados y, en definitiva, la profesión a escalas generales será mucho más rentable.

    Ese es mi punto de vista.

    Un saludo 🙂

  • Redactor Freelance
    29 agosto 2019 at 09:12

    Es una de mis obsesiones, explicar a la gente que empieza que no hay que conformarse con escribir artículos para blog, se pueden ofrecer otros contenidos y servicios de valor añadido que te diferencian y fidelizan al cliente. Al final, lo que cobres no dependerá de cómo te definas, sino del valor que estés aportando al cliente con tu trabajo.

  • Ferran Gómez
    30 agosto 2019 at 17:14

    Hola Roger,

    La verdad es que ha sido un soplo de aire fresco leer tu artículo. Ya era hora de que alguien con tu renombre y visibilidad dijera las cosas como son… ¡y las que faltan por decir!

    Cuando descubrí el copywriting, hace ahora un año, no entendí varias cosas.

    La primera, cómo varios de los considerados referentes del sector cometían faltas de ortografía y errores de redacción.

    Y no en un post de Facebook o comentario de blog escrito deprisa y corriendo donde todos podemos equivocarnos, no. En su textos elaborados, reposados, corregidos donde tratan de captar clientes: lead magnets, cursos de pago, artículos, etc.

    La segunda, el tema de tu artículo.

    No comprendía cómo estos mismos referentes a menudo decían cosas como “¿eres redactor o copywriter?” o te hablaban de cursos de copywriting para convertirte en “redactor digital”.

    Hace 5 meses subí a mi grupo de Facebook un vídeo donde hablaba sobre este tema y coincido plenamente contigo.

    Un copywriter es un tipo de redactor. Es un redactor publicitario, pero redactor al fin y al cabo porque su trabajo es redactar. Igual que un redactor de contenidos o un periodista son otros tipos de redactores. Por lo tanto, “redactor” no es una profesión distinta de copywriter.

    Me ha gustado mucho tu ejemplo de ingeniero (redactor) e ingeniero de caminos (copywriter). En aquel vídeo yo hablaba de científicos (redactores) y luego tipos de científicos: matemáticos, físicos, químicos, ingenieros… (redactores de contenidos, copywriters, periodistas, etc.).

    Plantear lo contrario es absurdo: ¿un copywriter no redacta? ¿Sí? Pues es un redactor. ¿No? Pues que me expliquen a qué nos dedicamos.

    Creo que la confusión que hay es porque hay gente que considera que “redactor” solo se refiere a “redactor de contenidos” y lo usan como sinónimos.

    Por lo tanto, cuando hablan de diferencias entre “redactor” y copywriter o si primero tienes que ser “redactor” antes que copywriter, en realidad hablan de “redactor de contenidos”.

    Si partimos de la base de que la mayoría de los referentes, aquellos de los que la gente aprende, define mal lo que es el copywriting, imagínate cómo está el patio.

    A las definiciones que tú has incluido en tu artículo, te añado las siguientes (todas de primerísimos espadas del copywriting en español):

    “El copywriting es la habilidad de escribir de manera persuasiva cualquier tipo de texto que aparezca en tu página web para conseguir que tu cliente ideal realice una acción”.

    “El copywriting es conseguir que alguien haga lo que tú quieras a través de las palabras. (…) Escribimos ciertos textos, que pueden ir en un vídeo, en un podcast, en cualquier sitio… y lo que intentamos conseguir es que alguien pase a la acción”.

    En esencia, el copywriting no es solo online ni es solo de respuesta directa. Punto.

    A los problemas de las definiciones le puedes añadir que hay gente que se inventa directamente las cosas o las deducen mal y las sueltan sin más. Ahí van unos ejemplos.

    Respecto a la famosa regla de las 4 U de Mark Ford para escribir titulares de copywriting, uno de tus citados afirma que esa fórmula se ideó para escribir publicaciones en redes sociales, concretamente en Twitter (esto último es deducción suya, según confiesa).

    Bien, la regla de las 4 U es de 1995-96 por lo que parece bastante imposible que se concibiera para escribir en redes sociales o Twitter, que apareció en 2006.

    Otro dice que en el copywriting online nunca nadie ha aplicado los principios de Cialdini (ya sabes: reciprocidad, autoridad, escasez, etc.) hasta que él lo ha hecho en 2019.

    En fin…

    Normal que la gente compre esos cursos donde les prometen que les van a llover los clientes y luego tengan que malvivir cobrando miserias, si es que llegan a dedicarse a ello.

    Bueno, no me extiendo más.

    Mi más sincera enhorabuena y gratitud por tu artículo, me lo recomendó una persona de mi grupo y ya te digo que ha sido una bendición encontrarlo. A ver si podemos poner las cosas en su sitio… aunque sea poco a poco.

  • Redactor Freelance
    30 agosto 2019 at 17:26

    ¡Encantado de saludarte, Ferran!

    No he visto el vídeo que comentas, si me pasas la dirección lo miraré encantado.

    El propósito de este artículo es precisamente provocar una reflexión sobre los errores que se cometen al intentar diferenciar el «copywriting» (como bien dices, redacción publicitaria) de la redacción de artículos para blog y otros tipos de contenidos actualmente más denostados porque existe más competencia (a veces parece que cualquiera pueda ser redactor pero el club de los «copywriters» sea más exclusivo…)

    Yo también he leído auténticas burradas por ahí (como que en España no hay apenas copywriters o que el copywriting es el último grito llegado de EE. UU.) pero me he abstenido de incluirlas en este post porque sus propios autores se autodescalifican.

    También me he dado cuenta de que en algunos artículos se habla de AIDA, el embudo de ventas y otras técnicas clásicas de la escritura persuasiva como si fueran una novedad, cuando en la mayoría de casos son enfoques que vienen de… ¡la venta por catálogo!

    En fin, creo que esta reflexión es positiva para hacer examen de conciencia de lo que a veces publicamos, intentar no confundir a los clientes y rebajar expectativas de las personas que se incorporan al sector y pueden pensar que el copywriting es El Dorado.

    Un abrazo,

    Roger

  • Ferran Gómez
    31 agosto 2019 at 17:01

    Hola Roger,

    El vídeo del que te hablaba tenía como propósito principal diferenciar “redactor de contenidos” de “copywriter”, que para mí son profesiones distintas, pero aprovechaba para desmontar el absurdo planteamiento de que un copywriter no es un redactor.

    Si te parece, te envío el enlace al email de contacto de tu página o si prefieres que te lo envíe a otro email, ningún problema.

    Te haré llegar un par de vídeos más: uno sobre cómo algunos “gurús” son responsables en gran medida de las tarifas precarias que hay en el copywriting español y otro donde explico los peligros de aprender malos referentes, con más detalles de barbaridades dichas por los que se suponen que son los mejores.

    Respecto al tema que comentas de cómo muchos copywriters miran por encima del hombro a los redactores de contenidos, tengo la sensación de que es un problema bastante extendido entre disciplinas del marketing en español.

    Nuestro mercado es muy cainita en ese sentido.

    Mi teoría es que como, en general, lo que tenemos en español son vendedores de cursos y no verdaderos expertos en estas materias, tratan de menospreciar a otras disciplinas intentando hacer creer que aquella de la que venden el curso sea la única necesaria, la más importante de todas.

    Por ejemplo, hay “gurús” del copywriting que dicen que para ser copywriter no hace falta saber de marketing… y se quedan tan anchos.

    Pero también he visto “gurús” del email marketing diciendo que para escribir buenos emails no necesitas saber copywriting. Increíble.

    El otro gran tema que comentas: cómo ciertos conceptos que son más antiguos que andar de pie se venden como algo novedoso y revolucionario es uno de los grandes ridículos del copywriting en español.

    Todo obedece a una absurda pretensión por parte de unos pocos de posicionarse como los pioneros, los primeros, los grandes divulgadores.

    De ahí que las definiciones de copywriting hablen casi en exclusiva del medio online y de respuesta directa.

    De este modo, el copywriting generalista queda excluido y no es copywriting.

    Cuando se cargan de un plumazo a los grandísimos copywriters españoles que llevan décadas trabajando y cosechando premios por todo el mundo, entonces ya pueden decir que los “gurús” son los pioneros.

    Si tenemos que hacer caso a algunos que corren por ahí, hace 7 años nadie sabía en España lo que era el copywriting.

    Creo que a la directora de la Miami Ad School que entrevistaste nadie le ha explicado que la primera escuela de copywriting en español en realidad se creó hace 5-6 años.

    Los otros gurús que han venido detrás tenían 2 opciones: desmentir este bulo o apoyarlo.

    Y se han decantado por lo 2º. El motivo es muy sencillo: si yo admito que tú eres el primero, el pionero, entonces yo puedo decir que soy el 2º y también soy de los pioneros. Todos ellos salen ganado.

    Reforzando esa mentira, los que vinieron después consiguen posicionamiento para ganar dinero engañando a incautos. Y así la bola se hace cada vez más grande.

    Todo esto lo explico con más detalle en uno de los vídeos que te enviaré (el de aprender de buenos referentes).

    Otros falsos intentos de ganar posicionamiento a base de mentir es el que tu comentas de las novedades recién llegadas de EEUU o recién descubiertas.

    Yo ya no sé si reír o llorar cuando alguien intenta presentar el copywriting “emocional” o el “conversacional” como algo totalmente novedoso de lo que ese alguien es pionero.

    En uno de mis vídeos mostré una cita de “Reality in advertising” escrito por Rosser Reeves en 1961 donde ya se habla de la importancia de despertar y profundizar en las emociones como paso previo a la venta. Aunque el mismo Claude Hopkins ya hablaba del tema en su “Scientific advertising” de 1923.

    Creo que es muy, pero que muy bueno, que cada vez haya más gente denunciando estas cosas y se unan esfuerzos hasta ahora aislados para acabar con la gran farsa que hay montada en el copywriting en español.

    Un abrazo,

    Ferran

  • Christian González
    31 agosto 2019 at 19:35

    Hola Roger, buen día.

    Como es que me dedico a la redacción y no sabía nada de la existencia de tu Web =(

    No es que haya estado bastante tiempo en esto pues apenas empiezo hace unos meses, pero me siento muy emocionado por encontrarte, precisamente tú me diste la definición correcta entre "redactar y escribir" y me ha ayudado mucho para seguir adelante, tus publicaciones son como un camino bien estructurado para no echarse hacia atrás.

    Respecto a la diferencia entre redactor y copywriter, me había asustado un poco sobre tanta tontería que publican sobre esto, no es posible que si la gente se dedica a expresar lo que piensa "con su mente creativa y coherente" no investiguen un poco con sentido común, me alegra saber que hay gente que no se va con uno ni con otro sino solo respetar como todos respetamos cada carrera, profesión o especialización.

    Por último, pero no menos importante me encanto el vídeo de Ivo, me encanta la manera y entusiasmo con el que dedica este tema tan debatido, ya me suscribí a su canal y también de ahora en adelante tienes un fiel seguidor que te va a leer día a día, puede que no sea mucho pero te mando buena vibra, un gran abrazo y bendiciones. Saludos cordiales =)

  • Redactor Freelance
    2 septiembre 2019 at 07:28

    Claro, Ferran, puedes pasarme los enlaces de los vídeos a redactorfreelanceblog[at]gmail.com y les echaré un vistazo encantado. ¡Saludos!

  • Redactor Freelance
    2 septiembre 2019 at 11:53

    Eso mismo me pregunto yo, Christian, si te dedicas a la redacción y no conocías mi blog es que no lo estoy haciendo lo suficientemente bien en Internet… 😉 En cualquier caso, encantado de saludarte y me alegro de que mis publicaciones te resulten útiles.

    Ivo Fiz siempre vale la pena y en directo es aún mejor por lo que si tienes la oportunidad de verle en algún evento no lo dejes pasar.

    Un abrazo y aquí estoy para lo que necesites.

  • Ana Miller
    25 septiembre 2019 at 10:01

    Hola Roger,

    ¿Qué tal estás? Antes de nada, quiero darte las gracias por incluirme entre los testimonios que has publicado en tu artículo; aunque, en mi caso, has cogido unas palabras que efectivamente yo dije, pero estaban dentro de un contexto que no has incluido. Lo entiendo, eh? Tampoco era cuestión de incluir el podcast completo 🙂

    He dejado pasar más de un mes porque tenía muchísima curiosidad por conocer la opinión de la gente al respecto. Yo también me pregunto muchas veces dónde está la frontera entre un redactor de contenidos y un copywriter.

    Por suerte, o por desgracia, he vivido y trabajado los dos perfiles. Y tengo mi respuesta a esa pregunta de la que me he encontrado (no solo aquí, en tu blog) comentarios muy sorprendentes que denotan un gran desconocimiento de las cosas. Insisto, no hablo de tu blog y este post; me refiero a la red, en general.

    Me llama mucho la atención un detalle del que nadie en este bloque de comentarios ha prestado la más mínima atención. Y es el verdadero protagonista de todo esto del copy y la redacción, el CIENTE, el LECTOR.

    El verdadero protagonista en quien tenemos que pensar y focalizar todo nuestro trabajo. Es posible que mi mensaje sea uno más de muchos, pero sí quiero dejar claro que un copywriter no es un redactor persuasivo, un redactor publicitario, como habéis comentado por aquí.

    La verdadera esencia del copy está en conseguir que tu cliente realice la acción que tú quieres que haga, pero es que además tienes que tener la habilidad de hacerle creer que ha cambiado de opinión respecto a lo que pensaba antes de leer tu post, página de ventas o cualquiera que sea el contenido que has escrito.

    En fin, es una opinión más, sin duda. Pero este es el pequeño truco que a mí me está funcionando, y muy bien.

    ¿Por qué no llevamos un poco más allá este debate?, te invito a que vengas a mi podcast y hablemos sobre ello, ¿qué te parece?

    En cualquier caso, muchísimas gracias Roger!!

    Un saludo, y un placer saludarte (cuando yo empecé como redactora, tu blog fue un referente para mí).

  • Redactor Freelance
    25 septiembre 2019 at 13:36

    ¡Hola Ana!

    Encantado de tenerte por aquí y agradezco mucho que compartas tu opinión sobre el tema, pienso que cuantas más voces escuchemos más enriquecedor será el debate.

    En efecto, cualquier cita acotada está intrínsecamente fuera de contexto, por eso he querido incluir el enlace a la fuente en todos los casos, de modo que el lector pueda conocer el contexto completo (y de paso vuestro excelente trabajo).

    Creo que entiendo lo que quieres decir, pero para mí seguimos dando vueltas todo el rato alrededor de lo mismo: la persuasión. Es decir, convencer a un cliente de que haga algo, y eso para mí también incluye hasta convencerle para cambiar de opinión.

    Acepto encantado la invitación a tu podcast para hablar de este y de cualquier otro tema que quieras. Mándame un mensaje a redactorfreelanceblog[at]gmail.com cuando te vaya bien y acordamos los detalles.

    ¡Saludos!

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