¿Es posible convertirte en redactor freelance sin dejar tu trabajo actual?

¿Qué ocurre cuando dejarlo todo y “lanzarte” a la aventura como redactor freelance no es la estrategia que más se adecua a tu situación personal? ¿O simplemente te da demasiado miedo? ¿Existe una alternativa menos drástica, como por ejemplo preparar un plan de transición gradual desde tu trabajo actual a la dedicación exclusiva como copywriter? Noemí Rabbia, una compañera de Argentina, ha diseñado un plan para hacer esta transición progresivamente a lo largo de dos años y minimizando los riesgos. ¿Quieres saber cómo lo ha hecho?

Cualquier día lo dejo todo y me hago freelance

En 2017 publiqué mi primer
libro de historias cortas y relatos con una editorial de Buenos Aires,
Argentina. Fue un gran paso para darle por fin cuerpo a un anhelo de muchos
años, el de convertirme en una escritora. El siguiente paso de la mano de ello
sería intentar vivir de ello.



Si bien contaba con una gran
experiencia en el mundo escrito (soy Analista Internacional) hacía mucho tiempo
que le daba vueltas a ese asunto de comenzar a transitar el camino para
convertirme en redactora
freelance.
Sin embargo, dicha decisión se fue postergando en varias ocasiones y por
diferentes razones. Eso, en cierta medida, me hizo dudar de mis verdaderas
intenciones de “lanzarme” a esta nueva etapa en mi vida profesional.

Fue entonces que hizo plop en mi mente la pregunta ¿qué ocurre
cuando “lanzarnos” no es la palabra/estrategia que mejor se adecua a nuestra
idea de volvernos redactores independientes?
Porque si bien es cierto que
para algunos puede resultar una aventura, tomar esta decisión y llevarla a cabo
puede enfrentarse con obstáculos de todo tipo, desde miedos personales,
incertezas que no nos hacen sentir a gusto y nos paralizan o la mera
imposibilidad de dejar un empleo estable por razones de fuerza mayor, como era
mi caso. ¿Significaba esa eventualidad que debía postergar nuevamente mi
proyecto a futuro? ¿Y si acaso existía una alternativa? Y si ella no existía, ¿por
qué no crear un plan a mi medida?
Luego de unas semanas
analizando el panorama presente y los escenarios futuros deseados, llegué a la
conclusión de que conservar mi empleo debido a una necesidad coyuntural no era
necesariamente excluyente de la posibilidad de elaborar y ejecutar un plan de transición (a dos años decidí)
que tuviera como meta final la dedicación full
time
a la redacción independiente.
Mi idea, por supuesto, podría
funcionar en menos del tiempo estipulado. No obstante, establecer una meta
temporal me permitiría ordenar mis objetivos específicos como un incentivo para
avanzar en función de los recursos disponibles –como el tiempo y el dinero– sin
sobre exigencias.
Y resultó entonces que
descubrí que, entre los beneficios de una estrategia
de transición
como la que tenía en mente, se cuenta la oportunidad de aceptar
que quizá hoy no puedo o no prefiero tomar ese gran paso, pero que sin embargo
no significa que esté destinada a frenar indefinidamente mi proyecto de
convertirme en redactora freelance.

Primero: una autoevaluación rigurosa


Cuando comencé a desarrollar
esta idea del plan transicional para ser 
copywriter estaba convencida de que lo primero que debía hacer era organizar mis
actividades, los
must de mi futura
empresa. El ensayo-error me llevó a darme cuenta de que contrario a mi creencia
personal, hacer un organigrama de actividades no es el primer paso en sí sino
más bien el resultado un ejercicio de
autoevaluación.
Una autoevaluación sirve para
identificar nuestras fortalezas y debilidades, operacionalizarlas en forma de
acciones concretas, todo ello a partir de preguntarnos cuáles son los elementos materiales e inmateriales que necesitamos para establecernos como
redactores independientes y con cuáles de ellos realmente contamos a título
personal.

autoevaluación para trabajar de redactor freelance
Haz una lista de los pasos que debes dar para convertirte en redactor freelance.
En mi caso, la evaluación
arrojó que no sólo era un mal momento económico para probar este cambio sino
que además había una variedad de cuestiones que debía perfeccionar y que además
requerían de una inversión monetaria de mi parte para la cual mi actual empleo
podría ser funcional. Por ejemplo: renovar mi cuenta de LinkedIn acorde a ese
plan (como ya cuento con un empleo de analista internacional, creo que puedo
prescindir del mismo); planificar un rediseño de mi blog, que incluye adquirir
la categoría premium de WordPress y planificar el diseño y su contenido; o elaborar
mi portafolio de trabajos, carta de presentación, logo o nombre para brindar
servicios, así como qué tipo de servicios (temas) ofreceré.
Esas cuestiones, que con el
tiempo se convertirían en el insumo de mi trabajo, eran como les adelantaba
tanto materiales como inmateriales. Así las cosas, mientras contaba con
formación académica, con una vasta experiencia en el mundo académico así como
en la producción de contenidos, carecía de una estrategia clara orientada a
economizar esfuerzos.
“En qué gasto mi tiempo” o “por
qué el tiempo no me alcanza” fueron unas de las tantas preguntas que surgieron
ni bien comencé mi autoevaluación. Allí aparecieron cuestiones como la
producción de escritos en forma gratuita, las cuales no están del todo mal,
pero en la mayoría de mis casos no tenía ni rédito económico ni rédito
promocional. ¿Por qué no establecer una cuota para ese tipo de cosas y el
tiempo restante dedicarlo a mi plan o a conseguir trabajos pagados como 
copywriter?

Segundo: un calendario realista 

En relación al plano material,
la previsión de ahorros para amortiguar mi primer año como independiente no
resultó ser mi único problema. Con una mirada detallada un poco más profunda,
aparecieron otros elementos ausentes tales como documentación y software
soporte que serían fundamentales a la hora de hacer mi trabajo: esto incluye
desde el manejo de una cuenta Premium para la administración de mi blog, la
adquisición y entrenamiento en algún programa de diseño más allá del Paint
hasta la elaboración de mi portafolio de trabajos. Una vez más, mi empleo
también podría ser funcional para amortiguar las erogaciones producidas por
todas estas futuras adquisiciones necesarias para establecerme por mi cuenta.

Así que comencé armando una
lista dividida en dos columnas de carácter orientativo: materiales –
inmateriales. Luego les adjudiqué un tiempo de adquisición real en función de
mi tiempo y dinero disponible. Finalmente, les establecí niveles de prioridad.




¿Quién ha dicho que debes dejar tu trabajo de golpe para convertirte en redactor freelance? ¡Prepara un plan de transición como este y pierde el miedo a cumplir tu sueño!

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Fue así que descubrí que
algunas de las acciones necesarias para poner manos a la obra resultaban
fáciles de concretar –especialmente contando con algo de dinero o contactos–
mientras que otras –aunque difíciles– podían ser postergadas en las primeras
semanas de ejecución de mi plan. ¿Por qué subir de categoría el plan en la
plataforma online en la que trabajaba y perder unos dólares por mes si aún no
había decidido si reformar mi blog de escritora o hacer uno diferente para
promocionar mis futuros servicios? Más aún, ¿por qué comenzar a ofrecer mis
servicios si aún desconocía aspectos tales como mi capacidad de producción y
los temas en los cuales efectivamente debería especializarme en base a mi
formación académica y experiencia laboral?
En resumidas cuentas, el
primer paso, aunque parezca psicoanálisis de libro de bolsillo es realizar una
buena autoevaluación. Puede ser
solo, puede ser con ayuda. ¿Tienen algún amigo quien se
precie de tener un análisis estructurado, ordenado y crítico? A mí por ejemplo
me son de ayuda los amigos preguntones y
me valgo de ellos.
No hablamos de elaborar una
mera lista y comenzar. Cada ítem requerirá dedicarle algunos minutos o hasta
horas de análisis para proveerles el orden de ejecución en nuestro plan que
minimice esfuerzo y gasto de dinero.

calendario para trabajar de redactor freelance
Prepara un calendario con todas las tareas y cuándo las harás.
Finalmente, un calendario semanal ha sido un fiel
aliado en esta tarea donde he volcado obligaciones actuales y futuras vinculadas
al proyecto y en consonancia con mis tiempos. Me he limitado al primer semestre
con un set de actividades a cuenta gotas, sin prisa pero sin pausa, como
familiarizarme con los contenidos de páginas web afines y la adquisición de
material de lectura que pueda servir de ayuda en el proceso. Sin ir más lejos,
adquirir la
Guía
del Redactor Freelance
y contactarme con su autor fue una de las
tareas iniciales.
No voy a mentir. Llevar a cabo
un plan meticuloso para convertirte en 
copywriter toma tiempo y es un trabajo en sí mismo. Pero a todos no nos
funciona o nos cuadra la osadía para arriesgarnos a una empresa nueva y eso no
está mal. Lo importante es adaptarse a las necesidades propias para que cada
logro cumplido se convierta en motivación. Pequeños objetivos pero constantes,
que funcionan como partidos de prueba donde vamos testeando
la cancha sin sentir la presión de no
llegar a fin de mes o del miedo al fracaso si algo sale de manera inesperada.
La piedra ya se echó a rodar
para mí y voy cumpliendo las etapas de mi plan. Y vosotros, ¿os animáis a un lanzamiento controlado para convertirse
en redactores freelance? ¡Pensadlo!

¿Crees
que hay que dejar tu trabajo actual para convertirte en redactor freelance, o
ambas cosas se pueden combinar? ¡Opina!

Noemí Rabbia
Noemí Rabbia

Soy analista internacional, escritora y redactora independiente junior. Escribo un blog de relatos y crónicas de la vida llamado «El mundo según Pico». En 2017 publiqué mi primer libro de crónicas y relatos «Vestida, Loca y Alborotada.En la actualidad me desempeño como redactora y traductora independiente part time con miras a dedicarme a ello a tiempo completo.


Comentarios

  • Unknown
    24 septiembre 2018 at 11:31

    Genial entrada. Enhorabuena, Noemí, por la redacción y elaboración.

  • Redactor Freelance
    24 septiembre 2018 at 11:35

    Sí, yo también creo que Noemí ha hecho un excelente trabajo con este post. ¡Un honor publicarlo en mi blog!

  • Ricardo Botín
    24 septiembre 2018 at 12:14

    Buen post. Me ha gustado sobre todo la forma de planificar la transición.
    Yo no lo hice así.
    Hace un año dejé también un trabajo más o menos estable para dedicarme de lleno al copy y la redacción.
    Llevaba bastante tiempo compaginando trabajos de redactor y copywriter a tiempo parcial con mi otra ocupación. Pero cada vez me salían más trabajos de copy y no tenía tiempo para ambas cosas.
    Así que cuando conseguí un cliente fijo que me daba bastante trabajo, me lié la manta a la cabeza y dejé el otro trabajo para dedicarme solo a escribir.
    Ahora ha pasado más de un año y estoy más a gusto que nunca.
    Pero también he de reconocer que hice las cosas un poco a lo loco y sin pensarlo demasiado.
    Si pudiese dar marcha atrás, ahora no dejaría un trabajo fijo sin un buen colchón económico que te permita aguantar los momentos de bajón (cuando no tienes muchos clientes, de repente bajan los pedidos y en esos momentos se pasa bastante mal).
    Y tampoco me pondría por mi cuenta sin tener preparado un plan comercial para seguir captando clientes (no se puede vivir solo de los clientes fijos).
    Pero a grandes rasgos estoy contento: a base de tortas he aprendido a captar nuevos clientes y ahora tengo más tiempo para trabajar para clientes y para mi negocio.
    ¡Y sobre todo tengo plena libertad!

  • Ericka Valenzuela Pizarro
    24 septiembre 2018 at 22:13

    Muy buen artículo. Me gustó mucho. Explicas de manera clara cómo organizarse. Saludos y buenos deseos para ti

  • Redactor Freelance
    25 septiembre 2018 at 07:49

    Gracias por contarnos tu caso, Ricardo. Es muy valiente lo que hiciste. Yo también soy partidario de lanzarse con un colchón económico, más que nada para no angustiarte desde el primer día y empezar a aceptar todo tipo de trabajos mal pagados. El tema del plan comercial también es muy importante, me lo apunto para desarrollarlo en futuros artículos. ¡Me alegro de que al final todo haya salido bien!

  • Redactor Freelance
    25 septiembre 2018 at 07:50

    Sí, a mí también me ha gustado mucho este enfoque analítico de Noemí. Normalmente los redactores no somos tan meticulosos con las planificaciones, y así nos va a veces… 😉

  • Maria | HappyCopy
    25 septiembre 2018 at 09:09

    ¡Qué buen artículo, Noemí! Muchísimas gracias por compartir tu experiencia, tus ideas y tu plan con nosotros y, también, gracias a ti Roger por ofrecernos una perspectiva diferente para emprender desde tu blog.

    Al leer el artículo se ha producido un "plop" (bueno, en realidad varios, jeje) dentro de mí. Por ejemplo, me ha permitido ver que debo planificar más y mejor mi proyecto dentro de esta idea de llegar a dedicarme al 100% a él o, también, que marcar tiempos y objetivos no solo a largo plazo sino paso a paso es muy importante y me facilitará ver cómo van las cosas y si necesito mejorarlas.

    Sé que volveré a releerlo varias veces porque me ha resultado verdaderamente inspirador.

    Un abrazo grande para los dos y para todos los compis que nos reunimos por aquí 😉

    Que tengáis un feliz día,

    Maria

  • Redactor Freelance
    26 septiembre 2018 at 13:37

    María, me alegro de que te guste el artículo. Para mí ha sido un placer compartir la visión de Noemí en este blog.

    Personalmente no estoy de acuerdo con el enfoque, soy más partidario de ahorrar un poco y lanzarte con dedicación completa para no limitar tus posibilidades.

    Pero cuando yo lo hice no tenía familia ni responsabilidades, por lo que entiendo perfectamente que eso resulte inviable para las personas que están en otra situación.

    De modo que este plan de transición puede ser una opción genial para iniciarse en este mundo sin jugárselo todo a una carta.

    ¡Saludos!

  • piquiten
    26 septiembre 2018 at 23:29

    Muchas gracias! Es genial poder contribuir a esta comunidad!

  • piquiten
    26 septiembre 2018 at 23:31

    Ricardo, muchas gracias! Sin dudas, existen tantas opciones como emprendedores. Es muy interesante poder compartir nuestras experiencias aquí. Un gran mérito de Roger darnos este espacio para compartir nuestras historias e ideas.

  • piquiten
    26 septiembre 2018 at 23:31

    Gracias Erika! Cariños desde Argentina.

  • piquiten
    26 septiembre 2018 at 23:32

    Gracias María! Amo que mis palabras ayudasen a crear tus propios "plops" 🙂

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