Atrapados en la rueda de las plataformas de trabajo freelance: por qué cada vez ganas menos aunque trabajes más

En los últimos años, las plataformas de trabajo freelance se han generalizado con promesas tan atractivas como insistentes: “trabaja desde casa”, “sé tu propio jefe”... Pero si llevas tiempo en esta profesión, habrás comprobado que la realidad es muy distinta. Lo que empezó como una vía para ganar autonomía se ha convertido, para muchos, en una rueda más exigente (y peor pagada) que un empleo tradicional a jornada completa. Ahora, un estudio europeo pone cifras y rigor científico a una sensación ampliamente compartida: trabajamos cada vez más para ganar menos.

El informe “Trabajar en las plataformas digitales: ¿Qué sabemos sobre salud y seguridad?”, elaborado en el marco del proyecto europeo GIG-OSH (2022-2025) y liderado por la Universitat Pompeu Fabra y el Hospital del Mar Research Institute, analiza en profundidad esta realidad. Durante la fase inicial del proyecto, tuve la ocasión de ser entrevistado, tanto en mi condición de usuario de plataformas freelance como de responsable del Directorio de Freelance, creado precisamente como alternativa a este modelo. Ahora me han hecho llegar las conclusiones finales de este estudio.

Tras encuestar a casi 4.000 usuarios y  30 actores institucionales, además de realizar 124 entrevistas en profundidad en siete países europeos, los resultados confirman lo que muchos ya intuíamos: los usuarios de las plataformas de trabajo freelance estamos atrapados en una “rueda invisible” de precariedad creciente y autoexplotación.

El estudio GIG-OSH abarca tanto las plataformas de trabajo presencial (reparto, cuidados, etc.) como trabajo remoto (diseño, programación, redacción, etc.), en países como España, Reino Unido, Bélgica o Suecia. Si alguna vez has sentido que “ser tu propio jefe” se parece cada vez más a ser tu propio explotador, sigue leyendo y sabrás por qué.

¿Cansado de las plataformas de trabajo freelance? NO ERES EL ÚNICO: El estudio europeo @gig_osh revela por qué cada vez ganas menos aunque trabajes más.

Cuando tu jefe es un algoritmo

Las plataformas de trabajo freelance nacieron vendiendo libertad: horarios flexibles, trabajo desde cualquier lugar y autonomía total. Sin embargo, la conclusión del informe es contundente: esa autonomía se ha convertido, cada vez más, en un espejismo.

Primero llegaron las plataformas de redacción de bajo coste, como Lowpost, que prometían acceso fácil a encargos sin necesidad de captar clientes. La mayoría han desaparecido, dejando tras de sí un reguero de textos pagados a céntimos por palabra.

Después aparecieron las plataformas de trabajo freelance, como Fiverr o Upwork. Durante un tiempo parecieron una mejora, pero hoy funcionan como una subasta inversa permanente: gana quien cobra menos. Además, el modelo ha derivado abiertamente hacia la monetización a toda costa. Sin suscripciones “pro” o sin comprar créditos para pujar, es casi imposible acceder a encargos decentes. El absurdo llega al punto de tener que pagar para ver oportunidades que, en muchos casos, ni siquiera encajan con tu perfil.

Algo parecido sucede en otros ámbitos como las agencias de traducción, donde cada vez se estilan más las plataformas de traducción tipo marketplace, en las que se publican trabajos a cualquier hora y se los lleva quien los reclame primero… al precio que marca la plataforma, por supuesto, y sin posibilidad de negociar el plazo de entrega o las condiciones del encargo.

El nuevo horizonte son las plataformas de entrenamiento de IA, envueltas en una prometedora aura tecnológica, pero con un trasfondo muy similar: ofrecen tareas irregulares, repetitivas, mal pagadas y con condiciones de trabajo sumamente precarias.

El informe GIG-OSH deja claro que esta evolución no es casualidad. Forma parte de una estructura diseñada para mantener a los trabajadores en una precariedad constante.

Aunque el trabajo freelance se presenta como una alternativa independiente y flexible, en la práctica se desarrolla cada vez más bajo sistemas algorítmicos poco transparentes que deciden la asignación de tareas, las tarifas y las condiciones. Las valoraciones, la rapidez a la hora de responder o el simple hecho de rechazar encargos condicionan directamente la posibilidad de seguir trabajando en la plataforma. Esto no es libertad: es delegar la gestión de tu trabajo a un algoritmo que se lava las manos en el ámbito laboral.

Alta cualificación, alta precariedad

Otra promesa habitual es que estas plataformas permiten ganar dinero “aunque no seas experto”. Aunque los datos del estudio GIG-OSH desmienten esta idea. En España, el 74,2 % de los trabajadores remotos en plataformas tiene estudios universitarios.

Además, pese a que suelen presentarse como una fuente de ingresos complementarios, muchos usuarios dependen de ellas. Según el informe, el 71 % de los trabajadores remotos lleva más de un año en estas plataformas. Lo que comienza como una solución temporal ante la falta de empleo estable se convierte en una permanencia forzada.

La rueda se retroalimenta: cuanto más tiempo pasas buscando en la plataforma, menos tiempo y energía te quedan para buscar clientes fuera. Para mantener los ingresos y la reputación frente al algoritmo, los trabajadores freelance recurren al sobretrabajo. Eso implica realizar largas jornadas, estar disponibles a cualquier hora e incluso trabajar por la noche o en festivo para adaptarse a las necesidades de clientes de otros países.

El resultado es un círculo vicioso del que resulta cada vez más difícil salir.

¿Que tipo de usuario de las plataformas eres?

La vida del freelance en las plataformas está marcada por una triple incertidumbre: económica (ingresos variables), contractual (falta de protección) y temporal (disponibilidad constante). El informe identifica varios perfiles de usuarios en función de su experiencia en las plataformas a partir de estas variables relacionadas con el trabajo: desde el que tiene claro que las plataformas solo son un complemento, al que sueña con vivir de ellas e incluso lo consigue, pasando por quienes se sienten desencantados o, directamente, «atrapados».

Infografia cinco perfiles de freelance en las plataformas

Además, el estudio subraya que el impacto del trabajo en plataformas freelance va más allá del tiempo facturado. La búsqueda constante de encargos, la preparación de propuestas o las acciones necesarias para mejorar la visibilidad son un tiempo de trabajo no remunerado. Mirar el móvil mientras comes, paseas o haces deporte “por si acaso” entra un encargo no es una anécdota: se ha convertido en parte del modelo.

Como resume el propio informe: “La presunta autonomía se convierte en autoexplotación voluntaria, motivada por el miedo a no tener suficientes encargos (…) quien no está disponible las 24 horas y no busca sin descanso ‘no merece’ el siguiente encargo”.

Esta búsqueda ansiosa no es un fallo del sistema. Es una característica de diseño.

Riesgos para la salud de las plataformas

El informe advierte de los riesgos que el trabajo en las plataformas tiene para la salud mental, física y social, sobre todo en los freelance del conocimiento. El aislamiento, la fatiga mental, los problemas musculoesqueléticos y el “síndrome del burnout” aparecen de forma recurrente entre las consecuencias que genera esta dinámica laboral.

Sin embargo, como los trabajadores son considerados “autónomos”, las plataformas pueden permitirse el lujo (y el ahorro) de eludir cualquier responsabilidad en cuanto a la prevención de los riesgos laborales. Si te quemas, es tu problema. Si trabajas doce horas frente a una pantalla para cumplir una entrega mal pagada, también. Si no te gusta, vete.

“La presunta autonomía se convierte en autoexplotación voluntaria, motivada por el miedo a no tener suficientes encargos (…) quien no está disponible las 24 horas y no busca sin descanso ‘no merece’ el siguiente encargo”.

¿Cómo salimos de la rueda?

La digitalización no puede ser la excusa para retroceder décadas en derechos laborales. El informe GIG-OSH quiere ser una llamada de atención sobre este fenómeno, pero también apunta vías para romper la dinámica de las plataformas de trabajo freelance.

Para empezar, propone que estas plataformas ofrezcan transparencia algorítmica, proporcionando información clara que permita saber cómo y por qué se asignan los trabajos. Es algo que se ha intentado, sin mucho éxito, en otros ámbitos como las redes sociales y, cada vez más, en los servicios que se basan en la inteligencia artificial.

En segundo lugar, plantea la organización colectiva de los trabajadores de este tipo de plataformas, para dejar de vernos solo como competidores y luchar por solucionar los problemas comunes que todos compartimos. En definitiva, una especie de sindicato o asociación de freelance que defienda a los usuarios de este tipo de plataformas.

Y, en tercer lugar, reclama una regulación de las plataformas de trabajo freelance, para que la “flexibilidad” no sea sinónimo de desprotección. Aunque parezca difícil, ya se han logrado avances en este sentido como el reconocimiento de los derechos laborales de los llamados “riders”, los repartidores en España de plataformas como Glovo o Uber Eats.

Yo añadiría una cuarta recomendación, que es buscar tus propios clientes. Las plataformas están bien como complemento, pero si quieres tener estabilidad como freelance debes trabajar tu presencia online mediante una página web, perfiles en redes sociales y recursos gratuitos como el Directorio de Freelance.

Pero, por supuesto, el primer paso es empezar a llamar a las cosas por su nombre. El trabajo en plataformas freelance no es siempre libertad y flexibilidad: también puede ser una forma de explotación laboral.

NOTA: Durante la elaboración de este artículo, se ha ofrecido a dos plataformas de trabajo freelance europeas muy representativas la posibilidad de dar su punto de vista sobre los resultados del estudio GIG-OSH mediante el envío de unas preguntas para responder libremente. Ambas han declinado la invitación a participar.

 ¿Cómo te ha ido en las plataformas de trabajo freelance? ¡Cuéntanos en los comentarios!

Comentarios

  • Sujey M
    29 marzo 2026 at 18:40

    Saludos desde Venezuela
    Gracias por compartir el estudio, he intentado por muchos años ser parte del mundo del freelance digital, y la verdad me ha ocurrido que he vivido muchos de los aspectos que se mencionan allí.
    Digno de compartir éste punto de vista.

    • Roger Garcia - Redactor Freelance
      30 marzo 2026 at 09:07

      Hola:

      Me alegro de que te guste el artículo.

      Entiendo que te identifiques porque a muchos de nosotros nos han pasado cosas similares.

      A ver si los responsables de estas plataformas toman nota y hacen cambios para que las condiciones de trabajo sean más dignas e igualitarias.

      ¡Saludos!

  • Mervi González
    21 marzo 2026 at 03:39

    Hola Sr. Róger.
    Gracias por compartir opinión sobre el informe GIG-OSH. Muy interesante a pesar de lo decepcionante.
    Cierto lo que señala acerca de la búsqueda incesante de encargos, la tediosa tarea de realizar propuestas y la actualización o modificación constante de perfiles, peor aun, pagar créditos para conseguir una oportunidad o convertirte en un miembro «Pro», «Élite», etc, para tener más posibilidad dentro de la plataforma; no solo representan un tiempo de trabajo no remunerado, sino un desgaste físico y emocional que lleva, como en mi caso, a la posición del Perfil Freelance número 4: «Desencanto», pero no precisamente por las bajas tarifas en las propuestas, sino por las respuestas que nunca llegan tras años de insistencia en búsquedas constantes.
    Particularmente, creo que estas plataformas no solo representan explotación laboral, sino una burla para aquellos que por circunstancias particulares necesitan desempeñarse bajo esta modalidad de empleo.

    • Roger Garcia - Redactor Freelance
      23 marzo 2026 at 08:47

      Entiendo perfectamente tu frustración.

      Creo que el problema es que este modelo nació en un momento en el que había mucho trabajo y pocos freelance que se dedicaran a esto.

      En el momento en el que la cantidad de freelance disponibles supera con creces la oferta de trabajos, el modelo pierde todo el valor para nosotros.

      Muchas gracias por comentar y sigamos buscando alternativas más dignas y rentables.

  • Nick Gutiérrez
    20 marzo 2026 at 10:25

    Lo que yo, ahora que estoy buscando trabajo, hago como un loco (y debería de haber empezado a hacer hace años): prospectar como un loco aunque tenga clientes. La bola de nieve y las oportunidades solo se pueden construir con constancia. Por aburrido que suene.

    • Roger Garcia - Redactor Freelance
      20 marzo 2026 at 16:47

      Hola Nick:

      ¡Tienes toda la razón!

      Aunque cuando hay trabajo parezca innecesario, hay que mantener las prospección y las tareas de visibilidad y captación a lo largo de todo el año.

      Así te aseguras un flujo continuo de oportunidades, que permite escoger y negociar las mejores condiciones.

      En esta estrategia, las plataformas de trabajo freelance deben ser un complemento, no el foco principal, por todas las rezones que hemos comentado.

      Saludos

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