Auditoría de contenidos: ¿es hora de hacer limpieza en tu sitio web?

¿Tu página web o blog tiene muchos contenidos, pero no posiciona en Google como te gustaría? ¿Los usuarios no te encuentran por las palabras clave que te interesan? ¿Sabes si hay contenidos en tu sitio que te están perjudicando? La forma de responder a estas preguntas es realizar una auditoría de contenidos de tu sitio web. ¡Te cuento cómo hacerlo!

Viajando en la máquina del tiempo

Te propongo un sencillo ejercicio que yo mismo estoy haciendo en estos momentos: ¿recuerdas el primer artículo que publicaste en tu blog? ¿O el primer contenido de tu página web? En mi caso fue este «súper post» que vio la luz hace prácticamente diez años:

primer artículo de el blog del redactor freelance

 

Qué gran artículo, ¿verdad? Apenas 71 palabras para decir quién soy, qué hago y por qué he puesto en marcha este blog. Como puedes imaginar, no tuvo mucho éxito: en diez años ha recibido menos de 200 visitas, ningún comentario y nadie lo ha compartido ni recomendado.

¿Y tu primer post? ¿Ya lo has encontrado? ¿Cuánto tiempo hacía que no le echabas un vistazo?

Seguramente te habías olvidado de que existía pero ahí está, disponible en la red para cualquiera que quiera leerlo. Aunque es posible que no te haga mucha gracia que siga vivo. Porque a menos que sean evergreen content, los contenidos también caducan. Dejan de ser actuales, de ser interesantes, incluso de ser correctos. En lugar de beneficiarte, te perjudican.

Los problemas que provoca el contenido antiguo

Personalmente, me he dado cuenta de que tengo un problema con mis contenidos antiguos. Hasta la fecha, he publicado 350 artículos en mi blog (incluido este que lees), de los cuales aproximadamente el 80 % no están para nada como me gustaría. Pero siguen ahí, en la Red.

Ten en cuenta que los contenidos antiguos plantean una serie de problemas importantes:

No están optimizados para SEO

Al menos en mi caso, cuando empecé no tenía ni idea de posicionamiento. O, peor aún, emplean técnicas de posicionamiento que ahora están penalizadas por Google, como repetir muchas veces las mismas palabras clave.

Son demasiado cortos

Hubo un tiempo en el que se decía que los contenidos cortos (300 palabras) eran los que más le gustaban a Google; ahora resulta que deben tener 1.000 palabras o más. En cualquier caso, el thin content (contenido breve de poca calidad) es un problema porque aporta poco valor a tus usuarios y no se posiciona adecuadamente.

No se centran en los temas o el enfoque actuales de tu página.

Por ejemplo, en mi blog puedes encontrar desde críticas literarias a consejos para escribir un CV. Estos contenidos viejos atraen visitas que no están interesadas en lo que hago y se marchan en seguida.

Ofrecen información desactualizada o errónea

Creo que aún tengo artículos recomendando Google Plus como la red social del futuro (acaba de cerrar). Todos cometemos errores, pero hay que evitar confundir a tus lectores con información anticuada.

Canibalizan tus otros contenidos

 Es un concepto que he aprendido hace poco y que viene a complicar aún más la vida del redactor freelance. En resumen, significa que tener varios posts en tu sitio que compiten por la misma palabra clave es negativo, por si no lo sabías.

Contienen links rotos

Es habitual que los pastos antiguos enlacen a páginas que ya no existen o han cambiado de dirección. Aparte de provocar una mala experiencia para tus usuarios, Google penaliza los enlaces rotos, es decir, los links a páginas que no funcionan o que han dejado de existir.

Puede que incluyan contenido duplicado

¿Te acuerdas de aquel artículo invitado que publicaste hace años a cambio de que pusieran un enlace tuyo en otra página? ¿Te has fijado si hicieron la misma jugada con otros sitios similares? Es posible que en tu blog estés manteniendo contenido duplicado o copiado de otro sitio, y eso no le gusta nada a Google.

Es posible que infrinjan la ley

Debes asegurarte de que tus contenidos antiguos cumplen el Reglamento General de Protección de Datos, la Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y otras normativas que entonces no existían o no conocías. Fíjate también si la imagen que incluiste en el post es libre de derechos, para no tener problemas con su autor.

Dan una mala imagen de tu sitio

Al menos en mi caso no me hace gracia que un posible cliente que llegue a mi blog buscando un redactor profesional encuentre contenidos de hace casi diez años que no están a la altura del tipo de trabajo que puedo ofrecer ahora.

Si llevas unos años con tu blog, o al principio te pusiste a publicar a diestro y siniestro sin una estrategia clara, posiblemente tengas contenidos viejos que te estén causando estos problemas. Déjame explicarte cómo lo estoy intentando solucionar en mi blog.

Cómo hacer una auditoría de contenidos

La forma de solucionar este problema es hacer una auditoría de contenidos de tu sitio web. ¿Qué es? Básicamente, se trata de revisar uno por uno todos los contenidos de tu página o blog para detectar todos los que presenten alguno de los problemas que has visto antes.

Una vez detectados los contenidos problemáticos, puedes hacer una de estas cuatro cosas:

  1. Eliminar el contenido: es la solución más radical, aunque no mi preferida. En algunos casos resulta inevitable (por ejemplo en el caso de que detectes contenido duplicado en tu blog), pero ten en cuenta que el contenido con más antigüedad es más relevante a ojos de Google. Además, puede que haya otras páginas que enlacen con tu viejo contenido y, si lo borras, les harás una faena porque tendrán un link roto… ¡Encima que recomendaron tu sitio web!
  2. Actualizar el contenido: sin duda, es la mejor solución y es lo que estoy haciendo con mis artículos más viejos. Se trata de poner al día el contenido, refrescando y en muchos casos ampliando el texto, además de darle al post el formato actual de mi blog, añadir una imagen libre de derechos, etc. También compruebo los enlaces y busco alternativas en caso de que los links ya no funcionen o no me parezcan adecuados. Luego, mi idea es volver a difundir estos artículos «renovados» en mi boletín y mis redes sociales, para darles una nueva vida y atraer más visitas.
  3. Fusionar el contenido: otra posibilidad a tener en cuenta es unir varios contenidos breves antiguos que tengas en un nuevo artículo «épico» de mayor extensión. Esto aportará más valor a tus lectores, seguramente le gustará más a Google y evitará la famosa canibalización. Para que los enlaces de los contenidos antiguos no se pierdan, puedes redirigirlos al nuevo post.
  4. Optimizar el contenido: en algunos casos, puede ser que el contenido esté correcto pero no funcione bien en Google. Esto requiere hacer una optimización SEO, es decir, añadirle las palabras clave adecuadas, una etiqueta descriptiva, enlaces internos y externos, imágenes o vídeos, etc. Aquí tienes la lista completa de mejoras de SEO.

En fin, en esto ando metido ahora. Calculo que la auditoría de contenidos de mi blog me va a tener ocupado unos meses. Pero, cuando termine, espero que no quede ningún artículo en mi página web del que no me sienta orgulloso. ¡Voy a dejarlo todo como si fuera nuevo!

¿Has actualizado algún artículo o contenido viejo de tu web? ¿Por qué?

Comentarios

  • Viajaynotepierdasnada
    29 noviembre 2018 at 15:43

    Hola¿qué tal?
    Pues mira,después de leer que es bueno actualizar tus posts antiguo,hice una prueba y me lo subió a la primera página para esa keyword.
    Es importante actualizar.
    Un saludo

  • Redactor Freelance
    29 noviembre 2018 at 16:11

    Sí, a Google le gusta el contenido actualizado. ¡Gracias por confirmarlo!

    ¿Qué cambios hiciste en el contenido? (para coger ideas jeje).

  • estamujerqwuesoy.wordpress.com
    29 noviembre 2018 at 17:25

    Perfecto! Siempre dando en el clavo. Te agradezco. Eres mi guía.

  • Redactor Freelance
    29 noviembre 2018 at 17:32

    ¡Me alegro de que este artículo te resulte útil! ¿Tienes mucho contenido viejo por actualizar? ¡Saludos!

  • Redactor Freelance
    12 diciembre 2018 at 08:26

    Bueno, es que si no aprendemos y mejoramos con el tiempo, ¡es que tenemos un problema!

    Además de un ejercicio muy recomendable para mejorar el SEO y la experiencia del usuario, creo que la auditoría de contenidos también te permite identificar puntos fuertes y áreas de mejora que te dan una visión más completa de tu trabajo.

    Me alegro de que este artículo te haya sido útil y gracias a ti por leerme.

    ¡Saludos!

  • Laura Elena
    6 febrero 2019 at 20:26

    Pues te felicito, porque sé que eso es lo correcto pero yo no saco tiempo!

  • Ana María Vaccaro
    13 marzo 2019 at 21:36

    Hola Rogher: Muchas gracias por tu aporte, la auditoría de contenidos es muy importante y me has refrescado la memoria con el enlace a la Lista de tareas para mejorar SEO, ya empecé a actualizar mi blog porque algunos artículos quedaban obsoletos con el paso del tiempo y voy a seguir paso a paso la lista a ver qué tal funciona, como siempre Gracias desde Argentina!

  • Redactor Freelance
    14 marzo 2019 at 07:19

    Desde luego, Ana, es que esto de tener un blog no se acaba nunca… ¡Tantas tareas y tan poco tiempo! 🙂

  • Alex Padrón
    15 marzo 2019 at 12:46

    Pues, ¿qué te digo? Me has hecho un favor. Trabajo hace tres años con un cliente (imagínate cuantos posts le he hecho) y le pregunté si quería una auditoría, con el link a este artículo… y ha colado: me ha pedido presupuesto!
    Pero me surge una duda, con respecto a borrar entradas: me parece que otra razón para no hacerlo es que pierdes todo lo avanzado en materia de comentarios y veces que se ha compartido el artículo en las redes sociales. Dime si estoy en lo cierto, porque sería un elemento a favor para negarme si el cliente me pide que haga eso.

  • Redactor Freelance
    15 marzo 2019 at 14:48

    ¡Me encanta lo que cuentas, Juan!

    Había pensado en la actualización de contenidos del blog más como una tarea propia que como un servicio para ofrecer a otros, pero tiene mucho sentido.

    Por supuesto, borrar entradas debe ser siempre el último recurso y solo en casos muy graves como contenido duplicado o que infrinja derechos de propiedad intelectual.

    Si además hay comentarios, enlaces externos que apuntan a contenido, etc. es necesario que hacer todo lo posible para conservar la publicación. Para ello se puede revisar y actualizar el texto, por ejemplo eliminando o cambiando los enlaces rotos y cualquier información que haya quedado obsoleta o sea incorrecta.

    En fin, ya me contarás si el presupuesto sale adelante y cómo vas a enfocar esta tarea, porque como te he dicho me parece un servicio original y con mucho potencial para ofrecer a empresas y bloggers.

    ¡Un abrazo!

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