¿Artículos de prueba sin cobrar? ¡No, gracias!

Más de una vez hemos comentado en este blog que no es recomendable realizar pruebas de redacción sin cobrar. En este artículo Elisabeth Lahoz, una redactora especializada en temas medioambientales, te cuenta dos experiencias con las típicas solicitudes de artículos de prueba. ¿Quieres saber qué le pasó?

Recientemente me topé con un vídeo que trataba el tema del que quiero hablaros en este artículo: el «trabajo gratis». En él, el protagonista plantea a varios profesionales de diferentes sectores probar sus servicios gratuitamente con el fin de valorar si contratarlos o no. «Así reaccionan en otras profesiones cuando les pides que trabajen gratis» es el argumento de este vídeo de Zulu Alpha Kilo, una agencia de Toronto (Canadá). Podéis visualizarlo a continuación:
Como veréis, se menciona el término spec, que es algo así como «trabajo sin seguridad de pago» (en #SayNoToSpec o en NO!SPEC podéis leer más información al respecto, son campañas similares al #gratisnotrabajo en español).
 

Esto me pasó de verdad hace poco

 
Pues bien, transcurridos algunos días y encontrándome en plena reflexión sobre la cuestión, cierta empresa (de cuyo nombre no quiero acordarme) contacta conmigo desde mi web para solicitarme la redacción de una serie de artículos de forma continuada, concretamente dos semanales (en total ocho al mes). Hasta aquí todo normal. Pero la temida pregunta no tarda en llegar: 
 
«Podrías escribir un artículo de 500 palabras de prueba?», a lo que añade: «Si el artículo es válido, lo publicaríamos y te lo abonaríamos, además de empezar a colaborar».
 
Les respondo que el pago del artículo de prueba se realiza por adelantado, tras lo que me contestan: «No trabajamos de ese modo […] no podemos efectuar un pago sin saber cuál será la calidad de tu servicio». Les remito al porfolio de mi página web para que puedan valorar dicha calidad. Además, les menciono que si lo desean, puedo enviarles algunos enlaces a artículos similares redactados para otros clientes. Y finalmente les señalo que no puedo ponerme a trabajar sin saber si el texto me va a ser o no abonado… No han vuelto a escribirme. 
Seguramente hayan contactado ya con algún «colega» de profesión, redactor, que aceptase la propuesta. Es posible que le vaya bien e inicien esa colaboración, pero también puede ocurrir que, según criterios de la empresa que desconocemos, no les guste su artículo y «adiós muy buenas»; no le paguen y se larguen con el texto, su tiempo y su esfuerzo. ¿De verdad tenemos que asumir ese riesgo?
 

Otra ocasión en la que sí piqué el anzuelo

 
Me sucedió algo similar hace aproximadamente un año. En esa ocasión accedí y realicé el artículo de prueba gratis, sin cobrar, con la esperanza de lograr una colaboración con el cliente más o menos duradera… Aún hoy espero unos encargos de redacción que nunca llegaron. Desde entonces, me prometí a mí misma que no realizaría más pruebas de redacción que no me remunerasen. Tampoco regalo planes de contenidosideas para escribir artículos o similares.
 
Tengo clientes que, en su derecho, me han solicitado un artículo previo de prueba, pero acompañaban dicha solicitud de un «que te abonaremos» o «y envíame la factura por el mismo»; o que tras indicarles que este se paga por adelantado, se manifestaban conformes. Para mí, es un muy buen indicativo de la fiabilidad del cliente o de la empresa en cuestión. Aquellos que se muestran recelosos o que regatean, normalmente no merecen la pena a medio o largo plazo; tarde o temprano dan problemas.
 
Volviendo al vídeo del inicio, visualizad la situación: Es como si entrases en un bar, le pidieses un café de prueba al camarero y le dijeses que, si te gusta, se lo pagarás y además volverás en el futuro; o como mencionaba Roger en este otro post
«… imagina que llamas a un pintor y le dices que quieres que venga a tu casa y te pinte una habitación para ver qué tal trabaja. Luego, en función de cómo le quede, decidirás si le contratas para pintar el resto del piso». 
 
¿Por qué en otros sectores es poco menos que una barbaridad y en el nuestro (o semejantes) es una práctica habitual?
 
Lo sé, sé que es duro cuando comienzas en esto de ser freelance o tienes un mes «flojo», miras tu cuenta corriente y ná (¿se me ha notado el andaluz?); lo he vivido, y también tengo meses malos en los que me entran ganas de aceptar cualquier encargo mal pagado. Tan solo detente un momento y piensa si realmente compensa, y a las pruebas de redacción di sí pero, como decían en la película Jerry Maguire, «¡Enséñame la pasta!»:

Porque sí, nos gusta nuestro trabajo, nos encanta lo que hacemos, pero #GratisNoTrabajo. Entre todos podemos erradicar esta fea costumbre.

¿Te ha ocurrido? ¿Algún cliente te ha solicitado un artículo de prueba gratis o te ha dicho que te pagaría solo en caso de quedar satisfecho? ¿Qué hiciste?

Comentarios

  • Redactor Freelance
    9 enero 2018 at 12:45

    Ummm… ¿no será para una página sobre mascotas? Me han comentado un tema similar por otro lado. Mi recomendación es no hacer pruebas de redacción sin garantías de cobrar.

    Y por experiencia, la gente que de buenas a primeras pretende publicar decenas de artículos al mes en su página no tiene mucha idea de cómo gestionar una publicación profesional.

    ¡Saludos!

  • Bea
    17 marzo 2018 at 14:39

    Hola Roger,

    Soy nueva por aquí. He llegado buscando información sobre el cobro de los artículos de prueba, y tu web me ha parecido muy útil!

    En una de esas páginas de freelancers (Workana), me inscribí en un proyecto para hacer 20 artículos de 1000 palabras sobre ciencias (me dedico a las ciencias, y a escribir de viajes). Me solicitaron una prueba para ver cómo escribía sobre un tema determinado. Mandé 3 párrafos, me tildaron de holgazana y me dijeron que esperaban que hubiese mandado las 1000 palabras sobre dicho tema. Respondí que no hacía artículos de prueba gratis, y que ojalá tengan suerte porque con 20 freelancers que acepten esas condiciones, ya no tienen que pagar ningún proyecto!

    Ahora me pregunto, ¿es que somos la minoría los que analizamos esas cosas? ¿Por qué las webs de trabajos freelance no penalizan esas prácticas abusivas? Y por otra parte, ¿realmente existe gente que escribe artículos de 1000 palabras, del tema que sea, por 3 dólares?

    Un saludo!

  • Redactor Freelance
    19 marzo 2018 at 08:34

    Hola Bea:

    Lamentablemente, el caso que expones es bastante habitual.

    Te recomiendo denunciar la oferta y la respuesta que te dieron ante la plataforma, yo lo he hecho en algunas ocasiones y ha servido para que eliminen el anuncio.

    En este caso creo que la plataforma es la primera interesada en evitar esto. Si tal y como señalas el cliente consigue los 20 artículos de prueba gratis, no tendrá necesidad de pagar nada por el trabajo y la plataforma no recibirá ningún ingreso.

    Por lado, casi seguro que acaban encontrando a alguien que escriba artículos de 1.000 palabras por 3 dólares o menos… Otra cosa es la calidad, originalidad, profesionalidad y continuidad de los contenidos ofrecidos, aunque a este tipo de clientes parece que eso no les importa mucho.

    Un saludo y gracias por compartir tu caso,

    Roger

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