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lunes, 16 de diciembre de 2013

Los derechos de autor de los redactores freelance


¿Sabías que como redactor freelance tienes derechos de autor sobre los textos que produzcas para tus clientes? Lamentablemente, existe bastante desconocimiento sobre la legislación respecto a este asunto. De modo que, a continuación, te cuento lo que he podido averiguar sobre el tema y te doy algunos consejos para evitar conflictos con los clientes. ¡Toma nota porque te interesa!

Un amable lector del blog me ha enviado este mensaje:


"He mandado una factura a un cliente y me ha pedido que le incluya una carta renunciando a los derechos de autor. No me había pasado antes. Te lo comento porque puede ser un tema para tratarlo en tu blog."

La verdad es que me parece un asunto muy interesante y sobre el cual existe bastante desconocimiento. Vaya por delante que no soy especialista en derecho, por lo tanto me limitaré a dar mi opinión a partir de la información que he podido recopilar. ¡Espero que alguien más cualificado lea posteriormente este artículo y corrija/mejore las recomendaciones!


Si te asusta la parrafada que encontrarás a continuación, al final he incluido un resumen :-)




¿Cómo gestiono yo el tema de los derechos de autor?
Siempre he tenido claro que, si escribo un texto para un cliente y este me paga lo acordado, le cedo los derechos de autor y no se me ocurriría reclamárselos en el futuro. Esto incluso lo especifico en uno de los modelos de presupuesto para redactor freelance que comenté en este artículo (plantilla presupuesto extenso). He de decir que en estos años no he tenido ningún problema trabajando de esta forma (excepto en los pocos casos de los clientes que no pagan, que ya comenté en este otro post).

¿Qué dice la ley?
He realizado una pequeña investigación y no he encontrado mucha información al respecto. Por lo que he podido averiguar, en España los derechos de autor están regulados por el Real Decreto Legislativo 1/1996, de 12 de abril, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual, que puedes consultar aquí

He resumido las conclusiones que he conseguido extraer en forma de las siguientes preguntas y respuestas.

¿Tengo derechos de autor sobre mis trabajos de redactor freelance?
Sí. Según dice el Artículo 17 - Derecho exclusivo de explotación y sus modalidades: "Corresponde al autor el ejercicio exclusivo de los derechos de explotación de su obra en cualquier forma y en especial, los derechos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación, que no podrán ser realizadas sin su autorización, salvo en los casos previstos en la presente Ley." Por lo tanto, estos derechos son automáticos y se aplican a cualquier creación, aunque sea un formato tan novedoso como un post para un blog.

¿Cuánto tiempo duran los derechos de autor sobre mis obras?
Esto queda recogido en el Artículo 26 - Duración y cómputo: "Los derechos de explotación de la obra durarán toda la vida del autor y setenta años después de su muerte o declaración de fallecimiento." ¡Es decir, tus obras te pertenecen en la presente vida y en la otra!

¿Puedo ceder los derechos de autor de mis obras a un cliente?
Sí, siempre que se cumpla el requisito que establece el Artículo 45 - Formalización escrita: "Toda cesión deberá formalizarse por escrito. Si, previo requerimiento fehaciente, el cesionario incumpliere esta exigencia, el autor podrá optar por la resolución del contrato."

¿Conservo algún tipo de derechos de autor sobre las obras que venda a mis clientes?
Sí, de acuerdo con el Artículo 46 - Remuneración proporcional y a tanto alzado: 

"1. La cesión otorgada por el autor a título oneroso le confiere una participación proporcional en los ingresos de la explotación, en la cuantía convenida con el cesionario. Podrá estipularse, no obstante, una remuneración a tanto alzado para el autor (...)

Dicho de otra forma, puedes fijar un precio cerrado para la cesión de los derechos de autor de las obras que produzcas para otros clientes. Sin embargo, el Artículo 47 - Acción de revisión por remuneración no equitativa añade que: "Si en la cesión a tanto alzado se produjese una manifiesta desproporción entre la remuneración del autor y los beneficios obtenidos por el cesionario, aquél podrá pedir la revisión del contrato y, en defecto de acuerdo, acudir al Juez para que fije una remuneración equitativa, atendidas las circunstancias del caso. Esta facultad podrá ejercitarse dentro de los diez años siguientes al de la cesión."

Esto es una garantía para el autor, pero puede suponer un inconveniente para el cliente, que corre el riesgo de que en el futuro le puedas reclamar más dinero en concepto de derechos de autor por los escritos que le has vendido. Para evitar la incertidumbre, mi recomendación es que renuncies expresamente a esta opción.

¿Puede revender un cliente mis obras a otra persona?
La ley contempla esta posibilidad en el Artículo 48 - Cesión en exclusiva: "La cesión en exclusiva deberá otorgarse expresamente con este carácter y atribuirá al cesionario, dentro del ámbito de aquélla, la facultad de explotar la obra con exclusión de otra persona, comprendido el propio cedente, y, salvo pacto en contrario, las de otorgar autorizaciones no exclusivas a terceros. Asimismo, le confiere legitimación con independencia de la del titular cedente, para perseguir las violaciones que afecten a las facultades que se le hayan concedido." O sea, que si cedes los derechos al cliente, puede transmitirlos a terceros.

¿También tengo derechos de autor para las obras que produzca cuando trabaje contratado por una empresa?
En caso de que produzcas tus obras en el marco de una relación laboral con otra empresa, y no como autónomo, el Artículo 51 - Transmisión de los derechos del autor asalariado especifica: "La transmisión al empresario de los derechos de explotación de la obra creada en virtud de una relación laboral se regirá por lo pactado en el contrato, debiendo éste realizarse por escrito. A falta de pacto escrito, se presumirá que los derechos de explotación han sido cedidos en exclusiva y con el alcance necesario para el ejercicio de la actividad habitual del empresario en el momento de la entrega de la obra realizada en virtud de dicha relación laboral. En ningún caso podrá el empresario utilizar la obra o disponer de ella para un sentido o fines diferentes [a los acordados]."

Por lo tanto,  por ejemplo cuando trabajas en nómina para una revista o editorial, las obras que produzcas pasan a ser propiedad de la empresa que te ha contratado. Aún así, se producen excepciones curiosas, como el caso de los redactores de Televisión Española que además de su sueldo cobraban también cada vez que se usaba su trabajo en diferentes programas. ¡Algo no muy habitual!

¿Tienen un tratamiento especial los derechos de autor de los trabajos para medios de comunicación?
Sí, según se recoge en el Artículo 52 - Transmisión de derechos para publicaciones periódicas: "Salvo estipulación en contrario, los autores de obras reproducidas en publicaciones periódicas conservan su derecho a explotarlas en cualquier forma que no perjudique la normal de la publicación en la que se hayan insertado. El autor podrá disponer libremente de su obra, si ésta no se reprodujese en el plazo de un mes desde su envío o aceptación en las publicaciones diarias o en el de seis meses en las restantes, salvo pacto en contrario. La remuneración del autor de las referidas obras podrá consistir en un tanto alzado.

Es decir, aunque hayas publicado un artículo en un periódico y te hayan pagado por ello, sigues conservando los derechos de autor. Dependerá, claro, de si en el contrato con el medio se especifica alguna cesión en exclusiva u otras limitaciones a estos derechos.

En resumen…
De todo lo explicado en los apartados anteriores, extraigo las siguientes conclusiones:

1. Como redactor freelance, tienes derechos de autor sobre todas las obras que produzcas.

2. Estos derechos de autor siguen siendo de tu propiedad a menos que acuerdes la cesión a un cliente por escrito.

3. La cesión puede ser a cambio de un importe fijo o de una participación en los beneficios obtenidos por tu obra. Dado que no siempre es fácil controlar estos beneficios, recomiendo la primera opción.

Para ir sobre seguro, yo añadiría una cláusula de este tipo en los presupuestos o contratos que hagas como redactor freelance: 

"Una vez abonado íntegramente el importe acordado, los derechos de autor sobre los textos producidos pasarán a ser propiedad del cliente de forma exclusiva y permanente. El autor renuncia a cualquier reclamación futura sobre dichos derechos y se compromete a mantener la confidencialidad respecto a la autoría de los textos." 

Esta recomendación se aplica, claro, si quieres tranquilizar al cliente respecto a los derechos futuros sobre los textos que te compre.

Esto es lo que yo interpreto a partir de la ley y mi experiencia, pero como comentaba al principio no soy un experto en derecho. De modo que estaré encantado de corregir o ampliar este artículo con las aportaciones que hagan voces más cualificadas. ¡Gracias!


¿Tienes dudas sobre los derechos de autor en tu trabajo de redactor freelance? ¡Pregunta!


7 comentarios:

  1. Hola, gracias por la información. Una duda que tengo es que en muchos sitios se habla de "derechos de autor" y de "derechos de explotación", no quedándome muy claro si son lo mismo o no, ya que en algunos lados parecen dar a entender que los derechos de autor son irrenunciables, y lo que tú cedes son los derechos de explotación, ya que no puedes renunciar a ser el autor de un texto o lo que sea que se haya creado. ¿Alguien podría echar algo de luz sobre esto?

    Gracias.

    Saludos

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  2. Hola:

    Yo vi algo de derechos de autor y conocimiento en abierto en un MOOC y decían, aunque pueden haber cambiado las cosas desde aquello, que los derechos de autor se tienen siempre salvo que se renuncie a ellos mediante licencias creative commons o sistemas copyleft y similares. Pero comentaban que los derechos de autor no se pueden ceder, vamos, yo entendí que o bien los compartes con todo el mundo, es decir, renuncias a tus derechos, o los mantienes pero, y repito que me puedo equivocar , que no se pueden traspasar a una persona en concreto independientemente de que haya intercambio de dinero o no. Voy a seguir los comentarios de esta entrada a ver si me aclaro mejor.

    Un saludo :)

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  3. Hola! Gracias por compartir un artículo tan interesante y útil.

    Les comparto que en México la legislación considera que si una persona realiza una obra literaria (donde entran los blogs) bajo dirección de otra persona (empleado o cliente), el dereco PATRIMONIAL (el que ganes dinero por ella) corresponde al patrón o cliente, no perdiendo el autor el reconocimiento de su AUTORÍA. (Es decir, que requiere su autorización para realizar cambios o traducciones).

    Claro está todo esto puede ser modificado si un contrato por escrito y firmado por las partes dice otra cosa.

    Éxito!

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  4. Hola Roger, ¡muy interesante tu post! Ahora mismo me ocupa un caso en el que un cliente no me ha pagado ni más ni menos que 48 artículos, y yo entiendo que si no existe pago él no puede utilizarlos, ya que en este caso al no haber pago no hay cesión de la propiedad intelectual. A pesar de ello esta persona lleva aprovechándose y lucrándose con mi trabajo impunemente desde el mes de octubre a pesar de las advertencias por escrito que le he formulado..¿algún consejo al respecto? Te estaría muy agradecida por tu opinión

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  5. Hola:

    lamento mucho que te esté sucediendo esto.

    Para saber cómo actuar cuando no te pagan, te recomiendo leer este post:

    http://www.redactorfreelance.com/2010/07/que-hacer-cuando-no-te-pagan.html

    En cuanto al tema derechos de autor, además de reclamar el pago, puedes denunciar la página a Google:

    https://www.google.com/webmasters/tools/spamreport?hl=es&pli=1

    Además, yo publicaría los artículos que no te ha pagado por tu cuenta en un blog o web propios con una nota en cada uno que aclaren que son de tu propiedad y que la empresa o la persona X los está utilizando de forma ilegal.

    Antes te recomiendo enviar un burofax o carta certificada a este cliente reclamándole el pago e informándole de las medidas que tienes previsto adoptar.

    Finalmente, si lo deseas puedes indicarme el nombre y contacto del cliente en un e-mail y le escribiré para invitarle a resolver este asunto de forma amistosa (a veces funciona).

    Un saludo y suerte con este desagradable asunto,

    Roger

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    1. No se me había ocurrido lo de informar a Google, sin duda es un consejo genial :)

      Ya había empezado a contactar con un abogado, la sensación de impotencia es grande cuando te has dejado hasta la vista en un trabajo y ni te lo valoran ni te lo pagan :-(

      Haré como indicas y ya te mantendré informado, muchas gracias Roger!

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  6. Es muy curioso... A mí nunca me habían pedido que renunciara por escrito a los derechos de explotación de mis textos. Y justo un par de días después de leer esta entrada, ¡me lo han solicitado!

    Pensaba que era algo implícito: si fuera reclamándole retribuciones adicionales por los derechos de explotación a los clientes, pronto dejarían de encargarme artículos.

    Todavía estoy en proceso de llegar a un acuerdo con la empresa que me lo ha solicitado acerca del presupuesto, pero me ha resultado muy extraño.

    Por un lado me solicitaban una serie de artículos de prueba que me pagarán tras un mes entero redactando para ellos. Les he enviado artículos publicados en blogs y medios de comunicación para que puedan evaluar la calidad de mi trabajo. Insisten en hacer una prueba. Les he respondido que accedo a enviar un paquete de textos de prueba, pero cobrando. En el siguiente e-mail accedían a mi contrapropuesta, pero me solicitaban el documento renunciando a los derechos de explotación.

    Les he respondido que accedo a ello, siempre y cuando el acuerdo por escrito incluya una cláusula donde se especifique que la renuncia a los derechos no será efectiva hasta haber cobrado la cantidad acordada por los artículos. Además, les he pedido la mitad del presupuesto por los artículos de prueba por adelantado.

    Cuando llevas un tiempo como redactor desarrollas cierto olfato para los problemas. Quizá me equivoque, pero prefiero tomar precauciones. No entiendo por qué se nos pide tan a menudo muestras de trabajo. Somos redactores profesionales, tenemos páginas web y blogs donde ya mostramos nuestro estilo y hacemos gala de nuestras habilidades con la escritura. Debería ser suficiente, ¿no? ¿A qué viene tanta desconfianza? Sus sospechas levantan sospechas.

    Saludos.

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