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domingo, 26 de mayo de 2013

¿Qué hacer si a un cliente no le gusta el texto que has escrito?

Una situación que los redactores freelance vivimos con cierta frecuencia: escribes un artículo, nota de prensa, post para blog, etc. de acuerdo con las instrucciones del cliente. Sin embargo, después de enviárselo, te dice que no le gusta y, lo que es peor, que no está dispuesto a pagarte por ese escrito. ¿Cómo actuar en este caso? Vamos a repasar algunos consejos que te pueden ser útiles.

Cuando un cliente rechaza el texto que has redactado, se producen varias consecuencias negativas. En primer lugar, el trabajo que has hecho para escribirlo no servirá de nada; en segundo lugar, es posible que no acepte pagarte la cantidad acordada; y en tercer lugar, puedes perderle como cliente e incluso ver dañada tu reputación como redactor freelance si te critica en Internet.

Para evitar este tipo de situaciones, aconsejo seguir los pasos que resumo a continuación, que pueden prevenir estos conflictos.


Antes. Previamente a aceptar un encargo y comprometerte con el cliente, es necesario que hables con él/ella todo lo que haga falta para concretar el tipo de trabajo que desea, la extensión del texto, tono, público al que se dirige, etc. Lo ideal es pedirle que te pase un briefing en condiciones, aunque la mayoría de clientes ni siquiera sabe qué es eso. Si no es posible, entonces hazle todas las preguntas que sean necesarias hasta tener una idea clara del trabajo requerido y si lo puedes hacer. Un truco que normalmente me funciona es solicitar al cliente que me indique ejemplos de textos similares que le hayan gustado, de esta forma resulta más sencillo hacerte una idea exacta en cuanto a sus expectativas. También recomiendo exigir una parte del presupuesto por adelantado, generalmente el 50%. Esto "ayuda" a que los clientes clarifiquen sus ideas y demuestren un compromiso real. Algunas veces me he encontrado con gente que encarga textos en un momento de "inspiración", luego cambia de idea y los rechaza para no pagarte porque ya no le hacen falta.

Durante. Mientras estás escribiendo el texto, conviene mantener un contacto fluido con el cliente para resolver cualquier duda e informarle sobre el progreso de la tarea. Cuando se trata de encargos grandes, suelo pactar el envío de una muestra inicial del texto (una o dos páginas) al poco tiempo de empezar para que el cliente la examine y me confirme si estoy en el buen camino. También es importante notificar al cliente cualquier dificultad que hayas encontrado que pueda impedirte cumplir el plazo de entrega; de este modo evitas la posibilidad de que el cliente rechace el texto por acabarlo tarde. Por supuesto, en esta fase es imprescindible escribir con suficiente calidad y profesionalidad, evitando tomar "atajos" para terminar antes y sobre todo "cortar y pegar" de otras fuentes intentando hacer pasar por propios textos que no lo son. Estas prácticas degradan a nuestra profesión y al final siempre te acaban "pillando", más aún ahora que existen muchas herramientas para detectar texto plagiado.

Después. Si has seguido los pasos anteriores, al entregar el texto habrás disminuido notablemente las posibilidades de un rechazo frontal por parte del cliente. Aún así, es posible que te venga con el siempre temido "No me gusta", "No es lo que quería", "Hay que hacer cambios", etc. Al cliente le suele costar concretar si lo que no está bien es todo el texto o solo una parte, de modo que una buena idea es pedirle que te marque en el texto los fragmentos que hay que modificar (se sobreentiende que el resto están aceptados). Nunca hay que mostrar reticencia a hacer cambios, es parte de nuestro trabajo y aunque consideres que la modificación que pide el cliente es errónea, como es quien te paga tiene la razón (aunque si dice alguna tontería puedes intentar persuadirle). A partir de los cambios que te indique el cliente, mándale una segunda versión del documento para confirmar si ya te vas acercando a lo que esperaba. Desde luego, hay que dejarle claro que una vez solicitados cambios en determinadas partes del texto, no puede pedirte que modifiques otros fragmentos de los que antes no había dicho nada. ¡O no acabaréis nunca con la revisión!

Normalmente, a base de hacer cambios conseguirás que el cliente finalmente acabe aceptando el texto. Si esto no es así y sigue rechazándolo frontalmente, entonces debes reflexionar sobre lo que ha salido mal: ¿se ha equivocado al cliente al hacerte el encargo omitiendo información importante? ¿O tú has sido incapaz de ofrecerle la calidad u originalidad que le prometiste? En función de las conclusiones que saques de esta reflexión, deberás decidir si sigues intentando adaptar el texto a lo que espera el cliente o cancelas el encargo y no le cobras o le devuelves el dinero adelantado. Algo de lo que no soy muy partidario excepto en contadas ocasiones, porque aunque el texto no le guste al cliente, tú has hecho un trabajo que debe ser remunerado de alguna forma, aunque sea cobrando solo una parte del presupuesto. En este sentido, la precaución que comentaba antes de pedir parte del presupuesto por adelantado te permite tener una posición más "fuerte" en la negociación para ver cómo se resuelve este complicado embrollo.

Por último, si el cliente se niega a pagarte la cantidad acordada a pesar de que consideras haber seguido correctamente sus instrucciones o tras haber introducido los cambios que te solicitó en la revisión, entonces te recomiendo leer este otro artículo.


¿Qué sueles hacer si un cliente rechaza el texto que has preparado?


4 comentarios:

  1. Gracias Roger, buen artículo, muy útil. Saludos.

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  2. Muy útil tu artículo Roger! (te envié un correo hace unos días preguntándote por la publi en el directorio)

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  3. He tenido experiencias similares trabajando como traductora y como correctora ortotipográfica y de estilo. Me parece un poco injusto que el cliente se arrogue esos derechos a dejar sin pagar un trabajo que ya has hecho.
    A propósito, no sé si éste es el lugar adecuado. Tengo una duda que consultar. Una agencia que tomó mi nombre del directorio de Redactores Freelance me pidió un texto de muestra, para calificarme. Lo envié. Lo evaluaron muy favorablemente. Ahora, me invitan a seguir escribiendo, "a ver" cómo me evalúan los posibles clientes, pero sin seguridad de que me paguen. ¿Cuánto tiempo, cuántas veces se puede "probar", "ensayar" un texto pedido hasta que al cliente le guste?

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    Respuestas
    1. Hola Ana:

      con una prueba es más que suficiente, lee este otro artículo:

      http://www.redactorfreelance.com/2013/02/hacer-pruebas-de-redaccion-sin-cobrar.html

      ¡Me parece que esta gente le está echando un poco de morro!

      Saludos,

      Roger

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Comentario pendiente de moderación. Muchas gracias.